OWASP WSTG
OWASP WSTG
La Web Security Testing Guide (WSTG) es el documento que da estructura a un pentesting web: qué se prueba, en qué orden y cómo se demuestra cada hallazgo.
La publica y la mantiene la comunidad del Open Web Application Security Project. Divide la superficie de una aplicación en doce categorías, de la recogida de información a la lógica de negocio, y detalla más de un centenar de casos de prueba identificados uno a uno. No es una lista para ir marcando casillas: la guía dice qué comprobar y cómo comprobarlo, incluido lo que una herramienta automática nunca llega a ver.
Nuestro equipo trabaja sobre esta guía en todos los proyectos de aplicación. Hace que un pentesting de aplicaciones web sea trazable —sabes qué se ha cubierto y qué se ha dejado fuera— y repetible de una campaña a la siguiente. El informe se entrega en español y el retest posterior a la corrección está incluido, sin coste adicional.
Confían en nosotros
La guía
¿Qué es la OWASP WSTG?
La OWASP WSTG —Web Security Testing Guide, que mucha gente busca simplemente como «wstg owasp»— es un manual abierto, escrito por profesionales en activo y versionado como si fuera un proyecto de software. La versión estable de uso general es hoy la 4.2, y el proyecto trabaja en una versión 5. Describe un marco de prueba completo: primero una fase de reconocimiento y después doce categorías de pruebas activas, cada una dividida en casos de prueba con un identificador estable (WSTG-ATHZ-04, WSTG-INPV-05 y así con más de un centenar).
Ese detalle es justamente lo que la separa del OWASP Top 10. El Top 10 ordena las diez categorías de riesgo más extendidas: es un documento de concienciación, sirve para que una dirección entienda de qué se le está hablando. La WSTG es una guía de ejecución: dice cómo ir a buscar esos riesgos, y muchos otros, sobre una aplicación concreta. Un informe que se apoya en el Top 10 describe temas; un informe estructurado por la WSTG describe un alcance efectivamente cubierto.
La diferencia se nota en España en cuanto alguien te pide papeles. El art. 32.1.d) del RGPD exige, cuando proceda, «un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento»: un proceso, no una prueba suelta de la que nadie sabe qué llegó a mirar. Y el Anexo del Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690, en su punto 6.5 «Pruebas de seguridad», pide por escrito una política de pruebas, un alcance y una periodicidad determinados por el riesgo, y una metodología documentada. La WSTG aporta exactamente esa pieza: una trama estable que se vuelve a jugar en cada versión mayor de la aplicación y cuya cobertura se puede enseñar a un cliente grande, a una aseguradora o a quien te audite.
Sirve, además, de lenguaje común. Cuando un hallazgo lleva un código WSTG, tu equipo de desarrollo, tu responsable de seguridad y el nuestro hablan del mismo objeto, la discusión sobre «¿esto es una vulnerabilidad de verdad?» se acorta, y la comprobación posterior no se negocia: se vuelve a ejecutar el caso de prueba y pasa o no pasa.
Última verificación: 12 de septiembre de 2026.
Objetivos: qué te aporta un test conducido según la WSTG
Elegir una metodología pública no es un adorno del presupuesto. Cambia lo que recibes al final y lo que puedes hacer con ello. Según el contexto, un proyecto montado sobre esta guía persigue uno o varios de estos objetivos.
- Una cobertura demostrable. La lista de casos de prueba ejecutados y, sobre todo, la de los descartados con su motivo. Es la única forma de responder con honestidad a la pregunta «¿qué mirasteis?» seis meses después.
- Salir del terreno de las herramientas. El control de acceso, la lógica de negocio y el encadenamiento de pasos de un proceso no se detectan solos. Son también las categorías de las que salen nuestros hallazgos más graves.
- Priorizar la corrección por el riesgo real en tu contexto: la puntuación CVSS, sí, pero también qué dato se alcanza, a cuántas cuentas afecta y cuánto esfuerzo cuesta explotarlo.
- Poder comparar campañas. De un test al siguiente, los mismos identificadores permiten medir una evolución en lugar de empezar de cero cada vez.
- Documentar un proceso de pruebas regular en el sentido del art. 32.1.d) del RGPD, y alimentar con evidencia técnica un expediente de ISO 27001 o una auditoría del ENS.
- Darle a tu equipo de desarrollo con qué corregir: una petición que se puede repetir, una captura, una corrección propuesta y el caso de prueba que hay que volver a pasar.
La WSTG es una trama aplicativa. Vale para el pentesting de aplicaciones web y para las APIs; para una infraestructura interna, un entorno cloud o una operación ofensiva completa la trama es otra, y la encontrarás en nuestros tests de intrusión.
Categorías de prueba
Las doce categorías de prueba de la WSTG
Cada categoría lleva un código y agrupa casos de prueba numerados. Esto es lo que buscamos en cada una, y los fallos que más nos encontramos en aplicaciones de empresas españolas de tamaño medio.
WSTG-INFO — Recogida de información
Empezamos por donde empieza quien ataca: huella del servidor y de los frameworks (WSTG-INFO-02), metaficheros, puntos de entrada y contenido que se quedó publicado sin querer. Esta fase casi siempre saca a la luz algo que no estaba en tu inventario: un entorno de preproducción, un panel de administración antiguo, un subdominio olvidado.
WSTG-CONF — Configuración y despliegue
Configuración del servidor y de la plataforma, métodos HTTP permitidos, cabeceras de seguridad, copias de seguridad y ficheros no referenciados (WSTG-CONF-04), interfaces de administración expuestas (WSTG-CONF-05), almacenamiento de objetos mal protegido y subdominios que se pueden reclamar.
WSTG-IDNT — Gestión de identidades
Roles y permisos tal y como se aplican de verdad, proceso de registro y alta de cuentas, enumeración de personas usuarias, y cuentas de servicio o de prueba que siguieron activas después del paso a producción.
WSTG-ATHN — Autenticación
Circuito de acceso, política de contraseñas, doble factor y, sobre todo, recuperación de contraseña: es habitual que una cuenta sea más fácil de recuperar que de forzar. Probamos también las protecciones frente al intento automatizado.
WSTG-ATHZ — Autorización
Elusión del esquema de autorización, escalada de privilegios horizontal y vertical, y referencias directas inseguras a objetos (IDOR, WSTG-ATHZ-04). Es la categoría que produce nuestros hallazgos más graves en cualquier aplicación con área privada de clientes.
WSTG-SESS — Gestión de sesiones
Ciclo de vida del token de sesión, atributos de las cookies, fijación de sesión (WSTG-SESS-03), cierre de sesión efectivo, caducidad en el lado del servidor y falsificación de peticiones entre sitios (CSRF).
WSTG-INPV — Validación de entradas
Los clásicos y sus variantes: inyección SQL (WSTG-INPV-05), Cross-Site Scripting reflejado y almacenado, inyección de comandos, inyección de plantillas en el servidor y Server-Side Request Forgery (SSRF), especialmente rentable en cuanto la aplicación vive en un entorno cloud.
WSTG-ERRH — Gestión de errores
Lo que tus mensajes de error y tus trazas le cuentan a quien los provoca a propósito: versiones de componentes, rutas internas, consultas SQL, tokens. Por separado es menor; en conjunto le ahorra medio día de trabajo a quien venga detrás.
WSTG-CRYP — Criptografía
Calidad de la capa de transporte (WSTG-CRYP-01), gestión de claves y certificados, cifrado en reposo, almacenamiento de contraseñas y secretos de aplicación olvidados en un repositorio o en una variable de entorno.
WSTG-BUSL — Lógica de negocio
Los fallos que no rompen ninguna regla técnica pero permiten abusar de una función prevista: un precio que se puede modificar desde el cliente, un descuento que se acumula sin límite, un paso de pago que se esquiva, una secuencia de acciones ejecutada en otro orden (WSTG-BUSL-06).
WSTG-CLNT — Lado del cliente
Lo que se ejecuta en el navegador: XSS basado en el DOM, redirecciones abiertas, uso de postMessage, datos sensibles en almacenamiento local, política CORS demasiado permisiva, clickjacking y scripts de terceros cargados sin control de integridad.
WSTG-APIT — APIs
APIs REST y GraphQL (WSTG-APIT-01): introspección activa, autorización comprobada a nivel de recurso pero no de objeto, ausencia de límites de frecuencia, paginación abusable y documentación OpenAPI más permisiva que el código que describe.
Referencias
WSTG, OWASP Top 10, ASVS, MASTG y PTES: ¿para qué sirve cada una?
Las siglas de OWASP circulan mucho por los pliegos españoles, y a menudo unas por otras. No responden a la misma pregunta y no se sustituyen entre sí.
| Referencia | Qué es | Cómo la usamos |
|---|---|---|
| OWASP Top 10 | Una clasificación de las diez categorías de riesgo más extendidas en aplicaciones web. Documento de concienciación, revisado cada tres o cuatro años. | Como clave de lectura en la síntesis para dirección. Nunca como alcance de prueba: diez temas no son un plan de trabajo. |
| OWASP WSTG | La guía de ejecución de un test de intrusión web: doce categorías y más de un centenar de casos de prueba identificados. | Como trama de todos nuestros proyectos de aplicación. Cada hallazgo del informe lleva el código del caso de prueba correspondiente. |
| OWASP ASVS | Un catálogo de requisitos de seguridad para aplicaciones, ordenado en niveles de verificación crecientes. | Cuando la pregunta es «¿a qué nivel de exigencia debe ajustarse esta aplicación?» y no «¿hasta dónde se puede llegar?». Útil antes de empezar, al escribir el pliego. |
| OWASP MASTG | El equivalente de la WSTG para aplicaciones móviles iOS y Android, acompañado de los requisitos del MASVS. | En los proyectos móviles, junto a la WSTG cuando la aplicación móvil consume la misma API que la web. |
| PTES | Penetration Testing Execution Standard: una trama de desarrollo del proyecto, del alcance al informe, independiente de la tecnología objetivo. | Para conducir el proyecto: acuerdos previos, recogida de información, modelado de amenazas, explotación, postexplotación y presentación de resultados. |
En la práctica, sobre una aplicación web: probamos según la WSTG, contrastamos el resultado con los requisitos del OWASP ASVS cuando el contexto lo pide, y conducimos el proyecto según PTES. Puedes ver también nuestra página de OWASP y el servicio de pentesting de aplicaciones web.
Qué obliga realmente en España
Buena parte del mercado lleva dos años vendiendo pentesting con el argumento de NIS2. Conviene decirlo sin rodeos: NIS2 no está transpuesta en España. El Anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad solo ha pasado una primera lectura en Consejo de Ministros, el 14 de enero de 2025, y nunca ha llegado a las Cortes. El 9 de julio de 2026 la Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por esa falta de transposición, en el procedimiento INFR(2024)0270. Lo contamos con detalle en NIS2 en España: qué obliga hoy y qué no.
Lo que sí está en vigor —y lo que convierte «tener una metodología escrita» en algo más que una buena costumbre— es esto:
- Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690. De aplicación directa, sin necesidad de transposición. Su Anexo, en el punto 6.5 «Pruebas de seguridad», exige una política de pruebas documentada, un alcance y una periodicidad determinados por el riesgo, una metodología y unos resultados documentados, y la corrección de los hallazgos críticos. «Metodología documentada» es literalmente lo que aporta la WSTG: categorías, casos de prueba identificados y una cobertura que se puede enseñar. Es la obligación de pruebas más concreta que hay hoy sobre la mesa, y casi nadie la cita.
- RDL 12/2018 y RD 43/2021. Trasponen la directiva NIS original y siguen siendo el marco vigente para operadores de servicios esenciales y proveedores de servicios digitales, con sus obligaciones de auditoría y de análisis de riesgos periódicos.
- ENS, RD 311/2022. El art. 31 impone una auditoría regular ordinaria al menos cada dos años, y el art. 38 separa la autoevaluación de la categoría BÁSICA de la certificación exigida en MEDIA y ALTA. En el Anexo II, el refuerzo [op.mon.3] R6 incluye el subrequisito [op.mon.3.r6.3], titulado literalmente «Pruebas de penetración», exigible en categoría ALTA. Y ya desde BÁSICA, op.nub.1.2 a) pide la «Auditoría de pruebas de penetración (pentesting)» de los servicios cloud de terceros que no sean conformes con el ENS. Ahí el informe estructurado por WSTG entra como evidencia técnica; quién firma la auditoría es otra cuestión, y la tratamos en quién puede auditar el ENS.
- RGPD, art. 32.1.d). Exige «un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento». Para una aplicación que trata datos personales, un test anual conducido siempre sobre la misma guía, con su retest, es la forma habitual de documentar ese proceso: se ve qué se probó, con qué criterio y qué pasó después de corregir.
- DORA, Reglamento (UE) 2022/2554. Se aplica a las entidades financieras desde el 17 de enero de 2025. Su art. 24 exige un programa de pruebas de resiliencia operativa digital, y el art. 26 añade, solo para las entidades designadas por la autoridad competente, pruebas guiadas por amenazas (TLPT) al menos cada tres años. Un test según la WSTG cubre la capa aplicativa del programa ordinario; el TLPT es otro encargo, con otros requisitos de proveedor, y no lo prestamos.
Ninguno de esos textos nombra la WSTG, y no hace falta que lo haga. Todos piden lo mismo: una metodología escrita, un alcance justificado, unos resultados documentados y una corrección verificada. Apoyarse en una guía pública y citar en el informe el código de cada caso de prueba es la manera más barata de tener esas cuatro cosas a la vez, y de no tener que reconstruirlas cuando llegue la auditoría.
Si lo que buscas es preparar un requisito concreto, míralo en pentesting para NIS2, en pentesting para ISO 27001 o en el artículo qué exige realmente el ENS sobre pentesting.
Enfoques: caja negra, caja gris y caja blanca
La WSTG dice qué hay que probar. El enfoque decide qué sabemos antes de empezar y, por tanto, hasta dónde llegamos con el mismo número de jornadas. En el mercado español conviven los tres; en la gran mayoría de los casos recomendamos el segundo.
Caja negra (black box)
Sin información previa: partimos de una URL, sin cuentas ni documentación, como quien no te conoce de nada. Responde bien a la pregunta «¿qué aspecto tengo visto desde internet?» y cubre con solvencia WSTG-INFO y WSTG-CONF. Su límite es mecánico: una parte grande del presupuesto se va en reconocimiento y todo lo que hay detrás de la autenticación queda fuera de alcance. En una aplicación con área privada de clientes, un test en caja negra deja fuera por construcción WSTG-ATHZ y WSTG-BUSL, es decir, justo donde se concentran los fallos que más caros salen.
Caja gris (grey box)
Contamos con un juego de cuentas —una por rol de la aplicación— y una descripción funcional somera. Es el enfoque por defecto de un pentesting web y el que proponemos salvo que haya motivo en contra. El coste del reconocimiento cae, las doce categorías de la WSTG pasan a ser todas alcanzables y el control de acceso entre roles —el fallo que más veces encontramos— se vuelve verificable. Con las mismas jornadas, la cobertura no tiene comparación con la caja negra.
Caja blanca (white box)
A lo anterior se le suman el código fuente, los esquemas de arquitectura y, si procede, acceso a los registros. Se impone en aplicaciones críticas, en componentes de pago y en tratamientos de datos de salud: permite ir del síntoma a la línea que lo causa y comprobar casos de prueba que no se pueden provocar desde fuera. Combina de forma natural con una auditoría de código fuente.
Un test en caja negra no es «más realista» que uno en caja gris: solo está peor informado. Quien ataca de verdad no tiene fecha de entrega; un proyecto la tiene siempre. El enfoque se decide al fijar el alcance y queda escrito en el presupuesto, junto con las cuentas y los accesos que te comprometes a facilitar.
Alcance y planificación
La WSTG no fija tu alcance: lo hace presupuestable. Media hora de conversación basta casi siempre para convertir una petición difusa en un número de jornadas defendible. Lo que de verdad pesa es esto:
- El número de roles. Es el primer factor de coste, muy por delante del número de pantallas: cada rol adicional multiplica las combinaciones que hay que probar en WSTG-ATHZ.
- La superficie de API. Cuántos endpoints REST, si hay esquema GraphQL, webhooks e integraciones de terceros. Una documentación OpenAPI al día reduce el reconocimiento y, con él, el precio.
- La riqueza funcional. Pagos, importación y exportación de ficheros, generación de documentos, motor de reglas, zona de administración: son las funciones que alimentan WSTG-BUSL.
- El entorno. Un entorno de preproducción representativo permite pruebas que producción no admite. Si solo hay producción, trabajamos con reglas de actuación escritas y una ventana pactada —de 9:00 a 18:00 salvo que pidas otra cosa—, avisando antes a quien opera la plataforma para que no confunda el test con un incidente.
- El acceso al código fuente, si se contempla, y los componentes excluidos de forma expresa: servicios de un proveedor de alojamiento, piezas SaaS que no controlas, pasarelas de pago de terceros y cualquier prueba capaz de destruir datos.
De ahí sale un documento de alcance escrito: objetivos, exclusiones, enfoque elegido, categorías WSTG cubiertas, cuentas que nos facilitas, ventana de ejecución, contactos para escalar un hallazgo crítico, jornadas y precio cerrado con el IVA indicado aparte. Nada empieza antes de que lo valides. Si a mitad del proyecto vemos que las jornadas se quedan cortas, te lo decimos antes de consumirlas, no en el informe.
El documento de alcance se firma junto con la autorización de pruebas. Sin esa autorización no empezamos: sin ella, el mismo trabajo sería la conducta que describen los arts. 197 bis y 264 del Código Penal.
Nuestra metodología
Cómo se desarrolla un proyecto
El proyecto se conduce según PTES, las pruebas de aplicación siguen la OWASP WSTG, los requisitos se leen a la luz del OWASP ASVS y las aplicaciones móviles se rigen por el OWASP MASTG. Las herramientas —Burp Suite a la cabeza— sirven para acelerar el reconocimiento y cubrir lo repetitivo; WSTG-ATHZ, WSTG-BUSL y WSTG-APIT se trabajan a mano, porque de otro modo no se trabajan en absoluto.
Alcance y documento de alcance
Definimos contigo objetivos, exclusiones, roles, escenarios de amenaza relevantes y enfoque (caja negra, gris o blanca). Recibes un documento de alcance con las jornadas y un precio cerrado, y firmamos la autorización de pruebas.
Reconocimiento y mapa de la aplicación
Categoría WSTG-INFO: huella de los componentes, mapa de puntos de entrada, roles y flujos de datos. Te entregamos la lista de casos de prueba retenidos y la de los descartados con su motivo. La validas tú antes de que empiecen las pruebas activas.
Pruebas activas, categoría por categoría
Recorremos las doce categorías en orden, ajustando la profundidad al alcance: configuración, identidades, autenticación, autorización, sesiones, validación de entradas, errores, criptografía, lógica de negocio, lado del cliente y APIs.
Explotación y evidencias
Cada hallazgo se demuestra: petición que se puede repetir, captura y cadena de explotación cuando la hay. Ninguna prueba capaz de interrumpir el servicio se ejecuta en producción sin tu visto bueno previo. Recibes un parte de avance diario, y cualquier vulnerabilidad crítica se te comunica en el momento.
Informe y sesión de resultados
El informe se redacta en español. Los hallazgos van ordenados por código WSTG, puntuados en CVSS, situados en tu contexto y acompañados de una corrección propuesta. La sesión de presentación de resultados se hace por videollamada, con tu equipo de desarrollo tanto como con la dirección, y la grabación queda a tu disposición.
Retest tras la corrección
Cuando despliegas las correcciones, volvemos a ejecutar los casos de prueba afectados y actualizamos el informe. Este retest está incluido en el precio, sin coste adicional, durante los 90 días siguientes a la entrega.
Entregables
Qué recibes al terminar
Un test solo vale por lo que permite corregir. Los entregables están pensados para que tu equipo pueda usarlos la semana siguiente, y para que aguanten delante de un tercero.
Síntesis para dirección
Unas pocas páginas sin jerga: nivel de riesgo, escenarios más plausibles, esfuerzo de corrección estimado y decisiones que hay que tomar.
Informe técnico detallado
Cada hallazgo con su código WSTG, su puntuación CVSS, la evidencia de explotación, los pasos para reproducirlo y la corrección propuesta. Redactado en español, recomendaciones incluidas.
Tabla de cobertura WSTG
La lista de categorías y casos de prueba ejecutados, y la de los descartados con su motivo. Es la pieza que piden quienes auditan y los clientes grandes.
Exportación para desarrollo
Los hallazgos en CSV o JSON para importarlos en Jira, Azure DevOps o la herramienta de seguimiento que uses, con la prioridad ya puesta.
Sesión de presentación de resultados
Una sesión de trabajo con el equipo que ha probado, no con un comercial. Tu gente de desarrollo pregunta directamente a quien escribió el hallazgo.
Retest incluido
Tras la corrección volvemos a ejecutar los casos afectados y emitimos una versión del informe que refleja el estado posterior, dentro de los 90 días siguientes a la entrega.
El informe, la sesión de resultados y el retest
Estos tres entregables van siempre juntos y están incluidos en el precio. Merece la pena saber qué contiene cada uno antes de comparar presupuestos, porque es justo donde más varían unos de otros.
El informe
Se entrega en español y cifrado. Cada hallazgo ocupa una ficha con el código WSTG del caso de prueba, la puntuación CVSS, el impacto explicado en términos de tu negocio —qué dato se alcanza, cuántas cuentas afecta, qué haría falta para llegar hasta ahí—, la evidencia, los pasos para reproducirlo y una corrección concreta. Delante va la síntesis para dirección y detrás la tabla de cobertura, que es lo que convierte el informe en un documento verificable: se ve qué se probó y también qué se dejó fuera, y por qué.
La sesión de presentación de resultados
Una videollamada con quien ha hecho las pruebas. Suele durar entre una y dos horas y funciona mejor con tu equipo de desarrollo delante: la mitad de las preguntas se resuelven compartiendo pantalla y repitiendo la petición en directo. Si la dirección quiere su propia sesión más corta, la hacemos aparte. La grabación queda a tu disposición.
El retest
Cuando despliegas las correcciones, volvemos a ejecutar los casos de prueba afectados y emitimos una versión actualizada del informe que refleja el estado posterior a la corrección. Está incluido, sin coste adicional, durante los 90 días siguientes a la entrega del informe inicial. Esa segunda versión es la que suelen pedirte tu cliente, tu aseguradora o quien te audite, porque una lista de fallos sin la comprobación posterior no demuestra gran cosa.
Para qué sirve el informe, y para qué no
Sirve como evidencia técnica: alimenta la auditoría del art. 31 del RD 311/2022 en un expediente del ENS, entra en el expediente que revisa el organismo de certificación en ISO 27001 y documenta el proceso regular de pruebas del art. 32.1.d) del RGPD.
No es un certificado, y no lo presentamos como tal. Haxoris no es entidad de certificación ni está acreditada por ENAC: no expedimos certificados de conformidad con el ENS, ni el distintivo que los acompaña, ni certificados de ISO 27001. Eso lo firma un organismo de certificación acreditado, y nuestro informe es una de las evidencias que va a querer ver.
Por qué Haxoris
Retest incluido
La comprobación posterior a la corrección forma parte del precio, durante los 90 días siguientes a la entrega. Te quedas con un informe que refleja cómo está la aplicación después de corregir.
Precio cerrado por adelantado
Las jornadas y el precio se anuncian antes del encargo, con el IVA indicado aparte. Un pentesting de aplicación web arranca en torno a 2.000 €.
Sabes quién prueba
Las personas asignadas al proyecto figuran en el presupuesto con sus certificaciones (OSCP, OSWE, CISSP). Hablas con ellas directamente, del alcance a la sesión de resultados.
Proveedor europeo
Haxoris es una empresa establecida en la Unión Europea. El material recogido durante el test se cifra, se conserva dentro de la Unión y se destruye en el plazo pactado, sin transferencia internacional que haya que documentar.
Testimonios
Lo que dicen nuestros clientes
Tratamiento de datos y soberanía
Un test conducido según la WSTG genera material delicado: capturas, credenciales de prueba, extractos de datos reales y un informe que describe paso a paso cómo entrar en tu aplicación. Dónde vive ese material y bajo qué jurisdicción es una pregunta razonable de cualquier departamento de compras, y merece una respuesta concreta y no una frase de folleto.
Haxoris es una empresa establecida en la Unión Europea, con oficinas en Bratislava y en Praga. De ahí salen tres consecuencias prácticas, y las tres se pueden comprobar en el contrato antes de firmarlo:
- El RGPD se aplica de forma directa, con el mismo texto y bajo autoridades de control europeas. No hace falta una capa contractual que replique garantías: el reglamento ya rige el tratamiento.
- No hay transferencia internacional de datos en el sentido del capítulo V del RGPD, porque el tratamiento no sale del Espacio Económico Europeo. No hacen falta cláusulas contractuales tipo, ni evaluación de impacto de la transferencia, ni el análisis de derecho extranjero que sí exige contratar fuera de la Unión.
- Ninguna autoridad de un tercer país puede reclamar el material por la vía de su propio derecho interno. La discusión sobre acceso extraterritorial —la CLOUD Act estadounidense es el caso conocido— sencillamente no se plantea.
En lo operativo: el material del proyecto se cifra en reposo y en tránsito, se conserva el tiempo pactado y se destruye a petición tuya con constancia escrita. Las personas que van a tocar tu aplicación están nombradas en el contrato, con sus certificaciones, y firman confidencialidad a título individual. El informe se entrega cifrado y en español.
Si tu comité de compras nunca ha contratado seguridad ofensiva fuera de España, lo tratamos punto por punto en contratar una empresa de pentesting no española.
Qué no hacemos
Decir dónde está el límite es lo que hace creíble todo lo anterior. Estas seis cosas quedan fuera, y preferimos que lo sepas antes de pedirnos un presupuesto.
- No certificamos. Haxoris no es entidad de certificación ni está acreditada por ENAC, así que no expedimos certificados de conformidad con el ENS, ni el distintivo que los acompaña, ni certificados de ISO 27001. Eso lo firma un organismo de certificación acreditado; lo nuestro es el informe técnico que ese organismo te va a pedir como evidencia.
- No somos quien audita el ENS. La auditoría del art. 31 y la certificación del art. 38 del RD 311/2022 tienen su propio circuito de entidades habilitadas. Nuestro trabajo alimenta esa auditoría con evidencia técnica; no la sustituye. En quién puede auditar el ENS explicamos quién firma qué.
- No hacemos TLPT. Las pruebas guiadas por amenazas del art. 26 de DORA exigen proveedores que cumplan el art. 27 del Reglamento (UE) 2022/2554 y un proceso dirigido por la autoridad competente. Un ejercicio de Red Team nuestro puede servir de preparación previa, pero no lo sustituye y no nos presentamos a ese encargo.
- No trabajamos con información clasificada. El acceso a materia clasificada requiere habilitación de la Oficina Nacional de Seguridad, que no tenemos.
- La WSTG no cubre todo. Es una guía aplicativa. Una infraestructura interna, un entorno cloud o un ejercicio ofensivo completo se prueban con otra trama: los tienes en infraestructura, cloud y Red Team. Un análisis de vulnerabilidades tampoco es esto, y tampoco lo sustituye.
- No tenemos establecimiento en España. Somos un proveedor europeo: firmamos, facturamos y respondemos desde la Unión Europea, y trabajamos en español. Si tu pliego exige un proveedor establecido en España, dínoslo en la primera llamada y te lo diremos claro en lugar de hacerte perder el proceso.
Preguntas frecuentes
01 ¿Qué es la OWASP WSTG?
La Web Security Testing Guide es la guía de pruebas de seguridad de aplicaciones que publica el Open Web Application Security Project. Describe un marco completo de test de intrusión web: una fase de reconocimiento y, después, doce categorías de pruebas activas divididas en más de un centenar de casos de prueba identificados. Es una metodología de ejecución, de consulta libre, revisada por la comunidad y usada como referencia común por la mayoría de los proveedores.
02 ¿En qué se diferencia de OWASP Top 10?
El Top 10 ordena las diez categorías de riesgo más extendidas: es un documento de concienciación, útil para explicarle un problema a una dirección. La WSTG explica cómo ir a buscar esos riesgos, y muchos otros, sobre una aplicación real. Quien anuncia «un test OWASP Top 10» anuncia un tema; quien anuncia un test WSTG anuncia un conjunto de casos de prueba, y puedes pedirle que te lo detalle.
03 ¿Cuánto cuesta un pentesting conducido según la WSTG?
El precio sigue al alcance: número de roles, endpoints de API, riqueza funcional y si hay o no acceso al código fuente. Un pentesting de aplicación web arranca en torno a 2.000 € (IVA no incluido). Damos las horquillas antes de la primera llamada y el desglose está en cuánto cuesta un pentest en España. Tras una llamada de alcance de media hora recibes un presupuesto cerrado, sin compromiso.
04 ¿Cuántas jornadas hay que prever?
Una aplicación con dos roles y una quincena de endpoints cabe normalmente en 5 a 8 jornadas. Una plataforma con varios roles, API GraphQL, área de clientes e integraciones de terceros pide más bien de 10 a 20. Cubrir a fondo las doce categorías sobre un alcance amplio lleva tiempo, y por eso la lista de casos retenidos y descartados se te enseña antes de las pruebas activas, en lugar de descubrirla leyendo el informe.
05 ¿Caja negra o caja gris?
Caja gris en la gran mayoría de los casos. Con una cuenta por rol, el mismo presupuesto cubre más superficie y hace verificables el control de acceso (WSTG-ATHZ) y la lógica de negocio (WSTG-BUSL), que son las categorías de las que salen los hallazgos más graves. La caja negra conserva su interés para medir la exposición de una aplicación pública. La caja blanca, con código fuente, se impone en aplicaciones críticas y en componentes de pago.
06 ¿El retest está incluido?
Sí, en el precio y sin coste adicional. Después de tus correcciones volvemos a ejecutar los casos de prueba afectados y actualizamos el informe, dentro de los 90 días siguientes a la entrega. Te quedas así con una versión del informe que refleja el estado posterior a la corrección: es la que suelen pedirte tus clientes, tu aseguradora y quien te audite.
07 ¿Vale un test WSTG para el ENS, para el RGPD o para NIS2?
Vale como evidencia técnica, que es lo que esos textos piden. El Anexo del Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690, en su punto 6.5, exige una metodología y unos resultados documentados; el art. 32.1.d) del RGPD exige un proceso regular de verificación y evaluación; y en el ENS (RD 311/2022) el subrequisito [op.mon.3.r6.3] del Anexo II se titula «Pruebas de penetración». Lo que un informe nuestro no es, ni puede ser, es un certificado: la certificación del art. 38 del ENS y la de ISO 27001 las expide un organismo acreditado. Sobre NIS2, conviene recordar que en España no está transpuesta: lo explicamos en NIS2 en España.
08 ¿La WSTG cubre las APIs y las aplicaciones móviles?
Las APIs, sí: la categoría WSTG-APIT está dedicada a ellas y el resto de categorías se les aplica directamente, porque una API no es más que una superficie de aplicación sin interfaz. Para móvil, OWASP publica una guía distinta, el MASTG, acompañada de los requisitos del MASVS: la usamos en los proyectos de pentesting de aplicaciones móviles, y mantenemos la WSTG para la API que la aplicación comparte con la web.
09 ¿Con qué frecuencia conviene repetir el test?
Al menos una vez al año, y después de cada cambio que modifique la superficie de exposición: versión mayor, API nueva, migración a cloud, apertura de un área de clientes, cambio de proveedor de alojamiento. El art. 32.1.d) del RGPD pide verificar y evaluar con regularidad la eficacia de las medidas, y un test anual seguido del retest posterior a la corrección es la traducción habitual de esa exigencia. Última verificación: 12 de septiembre de 2026.