Metodologías
OWASP
OWASP (Open Worldwide Application Security Project) publica los marcos de seguridad de aplicaciones más utilizados del mundo. Son abiertos, gratuitos y cualquiera puede leerlos: por eso nuestros test de intrusión se apoyan en ellos y no en una lista de comprobación propia que nadie de fuera puede revisar.
Esta página explica el OWASP Top 10:2025 categoría por categoría, en español, y después cuenta qué hacemos con él durante un proyecto. Forma parte de nuestras metodologías de testing.
Confían en nosotros
OWASP
¿Qué es OWASP?
OWASP —Open Worldwide Application Security Project— es una fundación sin ánimo de lucro creada en 2001. No vende herramientas y no certifica a nadie: publica, junto a una comunidad de profesionales, documentos de referencia sobre cómo se diseña, se verifica y se ataca una aplicación. El Top 10, el ASVS, el WSTG, el MASTG y el SAMM son sus piezas más conocidas.
Para nosotros OWASP no es una lista que se marca al final del proyecto: es el vocabulario común entre tu equipo de desarrollo, tu responsable de seguridad, quien te audita y quien prueba. Cuando un informe dice «A01:2025 – Broken Access Control», las cuatro partes leen la misma definición pública, sitúan el hallazgo y pueden comparar dos proyectos separados por dos años sin volver a discutir qué se probó.
Objetivos
Objetivos: qué aporta OWASP a tu pentesting
Un test de intrusión sin marco de referencia produce una lista de hallazgos de la que nadie sabe si está completa. Apoyar el proyecto en OWASP responde a las cuatro preguntas que acaba haciendo todo el que recibe el informe: qué se ha probado, en qué orden, con qué profundidad y cómo comprobarlo.
Priorizar por riesgo real
El Top 10 se construye con datos aportados por cientos de organizaciones. Empezar por esas categorías es empezar por los fallos que acaban en una brecha, no por los que resultan más cómodos de detectar.
Cobertura verificable
Cada hallazgo lleva una categoría pública. Quien te audita, o tu cliente corporativo, lee la misma definición que nosotros y comprueba qué se cubrió y qué no, porque quedó fuera de alcance.
El idioma de tu equipo de desarrollo
Las categorías de OWASP entran tal cual en un ticket de Jira o de GitLab: un ticket por hallazgo, pasos de reproducción incluidos, sin traducir nuestro informe a otra taxonomía.
Comparar en el tiempo
Repetir el proyecto cada año sobre el mismo marco lo convierte en una medida: ves qué desapareció, qué ha vuelto y qué han traído las funcionalidades nuevas.
OWASP Top 10
OWASP Top 10:2025: las diez categorías explicadas en español
El Top 10 recoge los diez riesgos más serios para las aplicaciones web. La lista se revisa cada tres o cuatro años; la versión vigente es la de 2025, que introduce dos categorías nuevas y redistribuye varias de las anteriores.
Los títulos se mantienen en inglés a propósito: son los que van a aparecer en tu informe, en tus tickets y en las respuestas a los cuestionarios de seguridad de tus clientes. Damos la traducción entre paréntesis y después la explicación en español.
Probamos sobre el OWASP Top 10:2025 y facilitamos, si lo pides, la correspondencia con las categorías de 2021. Estas diez categorías son la base de cada pentesting de aplicaciones web; el alcance exacto se cierra antes de empezar.
| Riesgo | Qué abarca |
|---|---|
| A01:2025 – Broken Access Control (control de acceso defectuoso) | Alguien llega a datos o a funciones que no le corresponden: el expediente de otro cliente cambiando un identificador en la URL, una pantalla de administración invocada directamente, permisos elevados manipulando un token. La revisión de 2025 absorbe aquí el Server-Side Request Forgery (SSRF). Es la categoría que más hallazgos críticos produce y solo se prueba con cuentas. |
| A02:2025 – Security Misconfiguration (configuración insegura) | Servidores, frameworks, contenedores o servicios gestionados que se quedan como salieron de fábrica: consola de administración expuesta, cuenta de demostración activa, cabeceras de seguridad ausentes, almacenamiento abierto. Es lo primero que barre un atacante oportunista. |
| A03:2025 – Software Supply Chain Failures (fallos de la cadena de suministro de software) | Compromiso de la cadena del software: dependencias, sistemas de compilación, registros de paquetes y canales de actualización, incluido el uso de componentes con vulnerabilidades conocidas. Es más amplia que la categoría «Vulnerable and Outdated Components» de 2021, a la que sustituye. |
| A04:2025 – Cryptographic Failures (fallos criptográficos) | Errores de implementación de la criptografía que dejan al descubierto información sensible: contraseñas guardadas con un algoritmo obsoleto, tráfico en claro en un tramo interno, claves escritas en el repositorio, tokens firmados con un secreto adivinable. En cuanto hay datos personales de por medio, la conversación pasa a ser de RGPD. |
| A05:2025 – Injection (inyecciones) | La aplicación entrega a un intérprete datos que no ha controlado y quien ataca consigue que se ejecuten: inyección SQL, inyección de comandos del sistema, inyección en un motor de plantillas, cross-site scripting. El resultado va desde leer la base de datos hasta tomar el control del servidor. |
| A06:2025 – Insecure Design (diseño inseguro) | Un defecto de diseño que ningún parche puntual arregla: recuperación de contraseña sin límite de intentos, una regla de negocio que se esquiva cambiando el orden de los pasos, separación entre clientes pensada a posteriori. La corrección se juega en la arquitectura. |
| A07:2025 – Authentication Failures (fallos de autenticación) | Debilidades de la autenticación, de las credenciales y de las sesiones: enumeración de cuentas, ausencia de límite de intentos, segundo factor esquivable, sesión que sobrevive al cierre. Aquí quien ataca no necesita ninguna vulnerabilidad técnica: entra. |
| A08:2025 – Software or Data Integrity Failures (fallos de integridad del software o de los datos) | Falta de verificación de integridad sobre código o datos: actualización sin firmar, deserialización de un objeto que controla quien ataca, una cadena de despliegue que acepta un artefacto sin comprobarlo. Quien ataca no rompe nada: consigue que se acepte su propio contenido. |
| A09:2025 – Security Logging and Alerting Failures (fallos de registro y de alerta de seguridad) | Registro, alerta y supervisión insuficientes de los eventos de seguridad: el ataque no se ve mientras ocurre y después no se puede reconstruir. Como nuestras acciones llevan marca de tiempo, al cerrar el proyecto comparamos lo que hicimos con lo que quedó registrado de verdad. |
| A10:2025 – Mishandling of Exceptional Conditions (tratamiento incorrecto de condiciones excepcionales) | Errores, excepciones y estados imprevistos mal gestionados: caída del servicio, una petición que se deja pasar cuando falla la comprobación en lugar de rechazarla, trazas que exponen la estructura interna. Es novedad de la revisión de 2025. |
Cada fila enlaza con el capítulo correspondiente del Haxoris Wiki, redactado en inglés: ahí documentamos la debilidad, cómo se explota y cómo se corrige.
Ecosistema OWASP
Más allá del Top 10: los marcos de OWASP que aplicamos
Diez categorías no lo cubren todo. Un proyecto serio se apoya en los demás trabajos de la fundación, y cada uno responde a una pregunta distinta: qué verificar, cómo verificarlo y sobre qué tipo de aplicación.
OWASP API Security Top 10
Los riesgos propios de las interfaces de programación, empezando por la autorización a nivel de objeto y de función. Detrás de una API el camino hasta la información es más corto que a través de las pantallas.
OWASP SAMM
El modelo de madurez que lleva la seguridad al ciclo de vida del desarrollo. Lo usamos cuando la pregunta ya no es qué falla hoy, sino cómo evitar que el mismo fallo vuelva en la próxima versión.
OWASP ZAP y Dependency-Check
El utillaje libre de la fundación, usado como apoyo: análisis dinámico y control de bibliotecas de terceros vulnerables. Todo resultado automatizado se verifica a mano antes de entrar en el informe.
Enfoques: caja negra, caja gris y caja blanca
Un marco de referencia dice qué hay que probar; el enfoque decide cuánta superficie se puede cubrir de verdad con un número de jornadas dado. Los tres conviven en el mercado español y ninguno es «el correcto» en abstracto; en la gran mayoría de los proyectos recomendamos el segundo.
Caja negra (black box)
Partimos de una dirección, sin cuentas ni documentación, como quien ataca desde fuera. El enfoque mide bien la exposición pública. Su límite es mecánico: una parte del presupuesto se va en reconocimiento y todo lo que hay detrás de la autenticación queda fuera de alcance, que es justo donde se concentra la categoría A01.
Caja gris (grey box)
Trabajamos con una cuenta por rol y una descripción funcional de la aplicación. Es el enfoque por defecto y el que proponemos salvo que haya motivo en contra: permite comparar roles entre sí, probar la lógica de negocio y verificar que un cliente no ve lo que es de otro. Con las mismas jornadas cubre más categorías del Top 10.
Caja blanca (white box)
Añadimos el código fuente, la configuración y, si hace falta, acceso al entorno. El análisis gana profundidad en las categorías que apenas se ven desde fuera: criptografía, integridad de la cadena de construcción y tratamiento de excepciones. Encaja en aplicaciones críticas y en componentes de pago, a cambio de una preparación más larga por tu parte.
Un test en caja negra no es «más realista» que uno en caja gris: solo está peor informado. Quien ataca de verdad no tiene fecha de entrega; un proyecto la tiene siempre. El trabajo del alcance consiste en colocar las jornadas donde producen más información útil.
Alcance y planificación: qué se acuerda antes de empezar
Un marco público resuelve el «qué probar». El «sobre qué» sigue siendo una decisión conjunta, y se toma antes de lanzar la primera petición. Estas seis cosas quedan por escrito, y ninguna se decide sobre la marcha.
- Objetivos. Qué aplicaciones, qué APIs, qué dominios y qué entornos entran, con su dirección, su versión y la persona responsable de cada uno.
- Exclusiones. Lo que queda fuera se escribe con el mismo detalle que lo que entra: sistemas de terceros, pasarelas de pago, integraciones que no controlas, ataques de denegación de servicio y cualquier prueba capaz de destruir información.
- Roles y cuentas. Una cuenta por rol, con datos de prueba. Sin eso, A01 —la categoría que más hallazgos críticos produce— se queda fuera por construcción, y con ella buena parte del Top 10.
- Profundidad. Recorrer el Top 10 y detenerse ahí no es lo mismo que verificar el ASVS en nivel L2 requisito a requisito. El nivel objetivo se fija aquí, porque es lo que determina las jornadas.
- Ventana de ejecución. Fechas y franjas horarias —de 9:00 a 18:00 salvo que prefieras otra cosa— y aviso previo a quien opera la plataforma, para que no confunda el test con un incidente real.
- Reglas de actuación (rules of engagement). Hasta dónde llegamos si conseguimos acceso, qué hacemos con los datos reales que veamos, cuándo paramos y a quién llamamos. Un hallazgo crítico se comunica en el momento, no al final.
En el alcance se fijan también las jornadas, porque el esfuerzo es la variable que decide la cobertura. Recorrer las diez categorías del Top 10 sobre una aplicación con dos roles y una quincena de endpoints cabe en 5 a 8 jornadas. Añadir el ASVS en nivel L2, una API GraphQL e integraciones de terceros lleva el proyecto más bien a 10 o 20. La cifra queda escrita en el presupuesto; si durante el trabajo vemos que se queda corta, te lo decimos antes de consumirla, no después.
El documento de alcance se firma junto con la autorización de pruebas. Sin esa autorización no empezamos: sin ella, el mismo trabajo sería la conducta que describen los arts. 197 bis y 264 del Código Penal.
Nuestra metodología
Nuestra metodología y cómo se desarrolla el proyecto
Los marcos de OWASP dicen qué probar. La conducción del proyecto sigue el PTES (Penetration Testing Execution Standard): alcance, recogida de información, modelado de amenazas, explotación, postexplotación e informe. Un proyecto tipo ocupa de dos a cuatro semanas entre el alcance y la sesión de resultados.
Alcance y autorización escrita
Media hora basta para cerrar lo esencial: aplicaciones y APIs implicadas, roles, entorno de pruebas o producción, ventana de ejecución y enfoque. Las jornadas se fijan ahí, quedan escritas en el presupuesto y se respetan. El documento de alcance y la autorización preceden a cualquier acción.
Reconocimiento y modelado de amenazas
Cartografiamos la superficie realmente expuesta —dominios, endpoints de API, tecnologías, dependencias— y escribimos el modelo de amenazas propio de tu negocio: un marketplace y un portal de recursos humanos no sufren los mismos abusos.
Pruebas activas: Top 10, WSTG y ASVS
Los casos de prueba salen del WSTG, se completan con el ASVS en el nivel acordado y con los escenarios del paso anterior; cada categoría del Top 10 se recorre. Las herramientas cubren el volumen, la explotación es manual. Un hallazgo crítico no te espera en el informe: te avisamos el mismo día.
Informe y priorización
Recibes el informe en español: resumen ejecutivo de dos páginas, hallazgos asociados a su categoría de OWASP, puntuación CVSS, pasos de reproducción y corrección propuesta. Ningún hallazgo entra sin haberse explotado antes a mano.
Sesión de resultados y retest
Presentamos los resultados por videollamada a tu equipo técnico y a la dirección. Después de corregir volvemos a comprobar los hallazgos afectados y actualizamos el informe, durante los 90 días siguientes a la entrega y sin coste adicional.
Entregables: informe, sesión de resultados y retest
No compras un PDF: compras con qué decidir y con qué corregir. Puedes ver un informe de ejemplo anonimizado antes de firmar, así que sabes exactamente qué vas a recibir.
Informe técnico en español
Cada hallazgo con su evidencia de explotación, su puntuación CVSS, la categoría de OWASP que le corresponde y los pasos de reproducción.
Resumen ejecutivo
Dos páginas sin jerga, legibles por un comité de dirección: nivel de riesgo global, tres prioridades y esfuerzo estimado de corrección.
Exportación para tu equipo
Los hallazgos en CSV o en JSON, con su categoría de OWASP, listos para importar en Jira o en Azure DevOps.
Sesión de presentación de resultados
La conduce quien ha hecho el trabajo, no un comercial: tu equipo de desarrollo pregunta a la persona que escribió el hallazgo.
Retest incluido
Volvemos a comprobar los hallazgos corregidos y actualizamos el informe, durante los 90 días siguientes a la entrega, sin factura adicional ni jornada en opción.
Tratamiento del material
Proveedor europeo: el material del proyecto y el informe se quedan en la Unión Europea y el RGPD se aplica de forma directa. Las personas que intervienen están nombradas en el contrato.
Qué obliga realmente en España
«¿Es obligatorio OWASP?» es la pregunta equivocada, y la respuesta corta es que no: ninguna norma española lo nombra. Lo que varias sí exigen es una metodología de pruebas documentada, y ahí un marco público sale barato de defender: está publicado, está fechado y quien te audita puede leerlo sin pedirte permiso.
Conviene además decir con claridad lo que el mercado lleva dos años contando mal: NIS2 no está transpuesta en España. El Anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad solo ha pasado una primera lectura en Consejo de Ministros, el 14 de enero de 2025, y no ha llegado a las Cortes. La Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 9 de julio de 2026 por esa falta de transposición, en el procedimiento INFR(2024)0270. Nadie puede sancionarte hoy al amparo de una ley de transposición que todavía no existe.
Lo que sí está en vigor, y sí obliga, es esto:
- Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690. Es de aplicación directa: no necesita transposición y ya rige para las categorías de entidades que cubre. Su Anexo, en el punto 6.5 «Pruebas de seguridad», exige una política de pruebas documentada, un alcance y una periodicidad determinados por riesgo, una metodología y unos resultados documentados, y la corrección de los hallazgos críticos. Ese requisito de «metodología documentada» es justo el hueco que rellenan el WSTG y el ASVS: no hace falta inventarse una metodología propia ni sostenerla delante de nadie.
- RDL 12/2018 y RD 43/2021. Trasponen la directiva NIS original y siguen siendo el marco aplicable a operadores de servicios esenciales y a proveedores de servicios digitales, con su obligación de auditorías y de análisis de riesgos periódicos.
- ENS, RD 311/2022. El art. 31 impone una auditoría regular ordinaria al menos cada dos años, y el art. 38 separa la autoevaluación de la categoría BÁSICA de la certificación exigida en MEDIA y ALTA. En el Anexo II, el refuerzo [op.mon.3] R6 incluye el subrequisito [op.mon.3.r6.3], titulado literalmente «Pruebas de penetración», exigible en categoría ALTA. Y ya desde BÁSICA, op.nub.1.2 a) pide la «Auditoría de pruebas de penetración (pentesting)» de los servicios cloud de terceros que no sean conformes con el ENS.
- RGPD, art. 32.1.d). Exige «un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento». Un test anual sobre un marco público, seguido del retest posterior a la corrección, es la manera habitual de documentar ese proceso.
- DORA, Reglamento (UE) 2022/2554. Se aplica en el sector financiero desde el 17 de enero de 2025. El art. 24 obliga a mantener un programa de pruebas de resiliencia operativa digital y el art. 26 añade, para las entidades designadas, ejercicios TLPT al menos cada tres años; ese ejercicio tiene su propio circuito de proveedores y no es lo que hacemos.
Nuestro papel es el técnico: ejecutar las pruebas sobre un marco que cualquiera puede consultar y documentar los resultados de forma que sirvan como evidencia ante quien tenga que valorarlos. Lo que no hacemos está escrito más abajo, con el mismo detalle. El desarrollo completo está en qué exige realmente el ENS sobre pentesting y en NIS2 en España: qué obliga hoy y qué no.
Última verificación: 12 de septiembre de 2026.
Lo que OWASP no es
No existe la «certificación OWASP»
La fundación publica documentos; no expide certificados, ni a una empresa ni a una aplicación. Nadie puede declararte «conforme con OWASP», y nosotros tampoco somos entidad de certificación. Lo que producimos es un informe técnico fechado que dice qué se probó y qué se encontró: justo el documento que reclama quien te audita.
No es una norma, pero alimenta a las normas
Un test alineado con OWASP no sustituye a ISO/IEC 27001 ni a PCI DSS: aporta la evidencia técnica que esos marcos esperan. En un proyecto de ISO 27001, el informe alimenta los controles de gestión de vulnerabilidades técnicas y de seguridad en el desarrollo; la certificación la firma un organismo de certificación acreditado, nunca nosotros. En el ámbito de NIS2 ocurre lo mismo: la directiva pide gestión del riesgo, no un marco concreto, y OWASP es la forma más barata de documentar cuál has usado.
No es un análisis automatizado
Una herramienta reconoce patrones conocidos: versiones obsoletas, cabeceras ausentes, inyecciones triviales. No entiende tus roles, ni tu lógica de negocio, ni por qué alguien de contabilidad no debería llegar a la exportación de nóminas. Y las dos categorías en las que levantamos más hallazgos críticos, A01 y A06, son precisamente las que ninguna herramienta detecta sola. La comparación está desarrollada en análisis de vulnerabilidades o pentest.
No hay traducción oficial al español del Top 10:2025
Las ediciones anteriores tienen traducciones hechas por la comunidad; la de 2025 todavía no. Por eso la tabla de arriba da el título en inglés, la traducción entre paréntesis y la explicación en español. En los informes conservamos el título en inglés: es el que va a circular por tus tickets y por los cuestionarios de seguridad de tus clientes.
Testimonios
Lo que dicen nuestros clientes
¿Por qué Haxoris?
Haxoris es un proveedor europeo, una empresa establecida en la Unión Europea: el material del proyecto, el informe y las evidencias de explotación se quedan en la Unión, y el RGPD se aplica de forma directa. No reivindicamos ninguna acreditación ni certificación que no tengamos. Lo que ponemos en su lugar son cuatro compromisos que puedes comprobar antes de firmar.
Retest incluido, sin coste adicional
Volver a comprobar tus correcciones va en el precio, durante los 90 días siguientes a la entrega del informe. No aparece después como una jornada extra facturada ni como una opción del presupuesto.
Nuestras tarifas son públicas
Un pentesting de aplicación web arranca en 2.000 € (IVA no incluido) y un proyecto corriente ocupa de 5 a 15 jornadas. El desglose está en cuánto cuesta un pentest en España.
Sabes quién prueba
Antes de empezar conoces el nombre de la persona asignada y sus certificaciones individuales (OSCP, OSWE, OSEP). Es quien redacta el informe y quien conduce la sesión de resultados.
Una metodología que puedes verificar
Top 10, WSTG y ASVS son documentos públicos: los lees, los contrastas con nuestro informe y puedes pedirle a otro proveedor que trabaje sobre el mismo marco. Una lista de comprobación interna no ofrece nada de eso.
Qué no hacemos
Decir dónde está el límite es lo que hace creíble todo lo anterior. Estas cinco cosas quedan fuera, y preferimos que lo sepas antes de pedirnos un presupuesto.
- No certificamos. Haxoris no es entidad de certificación ni cuenta con acreditación de ENAC, así que no emitimos certificados de conformidad con el ENS, ni el distintivo que los acompaña, ni certificados ISO 27001. Eso lo firma un organismo de certificación acreditado. Lo nuestro es la parte técnica: el informe de pruebas que ese organismo, o quien te audite, va a pedir como evidencia.
- No somos auditores del ENS. La auditoría del art. 31 y la certificación del art. 38 del RD 311/2022 tienen su propio circuito de entidades habilitadas. Nuestro trabajo alimenta esa auditoría con evidencia técnica; no la sustituye. En quién puede auditar el ENS explicamos quién firma qué.
- No hacemos TLPT. Las pruebas del art. 26 de DORA exigen proveedores que cumplan el art. 27 del Reglamento (UE) 2022/2554 y un proceso dirigido por la autoridad competente. Un ejercicio de Red Team nuestro puede servir de preparación previa, pero no lo sustituye y no nos presentamos a ese encargo.
- No trabajamos con información clasificada. El acceso a materia clasificada requiere habilitación de la Oficina Nacional de Seguridad, que no tenemos.
- No tenemos establecimiento en España. Somos un proveedor europeo: firmamos, facturamos y respondemos desde la Unión Europea, y trabajamos en español. Si tu pliego exige un proveedor establecido en España, dínoslo en la primera llamada y te lo diremos claro en lugar de hacerte perder el proceso.
Tratamiento de datos y soberanía
Un proyecto de este tipo genera material sensible: capturas, credenciales de prueba, extractos de datos reales y un informe que describe paso a paso cómo entrar en tu aplicación. Dónde vive ese material y bajo qué jurisdicción es una pregunta legítima del departamento de compras, y merece una respuesta concreta en lugar de una frase de marketing.
Haxoris es una empresa establecida en la Unión Europea, con oficinas en Bratislava y en Praga. Eso tiene tres consecuencias prácticas, y las tres se pueden comprobar en el contrato antes de firmarlo:
- El RGPD se aplica de forma directa, con el mismo texto y bajo autoridades de control europeas. No hace falta una capa contractual que replique garantías: el reglamento ya rige el tratamiento.
- No hay transferencia internacional de datos en el sentido del capítulo V del RGPD, porque el tratamiento no sale del Espacio Económico Europeo. No hacen falta cláusulas contractuales tipo, ni evaluación de impacto de la transferencia, ni el análisis de derecho extranjero que sí exige contratar a un proveedor de fuera de la Unión.
- Ninguna autoridad de un tercer país puede reclamar el material por la vía de su propio derecho interno. La discusión sobre acceso extraterritorial —la CLOUD Act estadounidense es el caso conocido— sencillamente no se plantea.
En el plano operativo: el material del proyecto se cifra en reposo y en tránsito, se conserva el tiempo pactado y se destruye a petición tuya con constancia escrita. Las personas que van a tocar la aplicación están nombradas en el contrato, con sus certificaciones, y firman confidencialidad a título individual. El informe se entrega cifrado y en español, con los títulos de las categorías de OWASP en inglés, que es como circulan.
Si tu comité de compras nunca ha contratado seguridad ofensiva fuera de España, lo tratamos punto por punto en contratar una empresa de pentesting no española.
Preguntas frecuentes
01 ¿Qué es el OWASP Top 10?
Es la lista de los diez riesgos de seguridad más serios para las aplicaciones web, publicada por la fundación OWASP a partir de datos aportados por cientos de organizaciones y revisada cada tres o cuatro años. La versión vigente es la de 2025: introduce dos categorías nuevas, Software Supply Chain Failures y Mishandling of Exceptional Conditions, y absorbe el SSRF dentro de Broken Access Control.
02 ¿Existe el OWASP Top 10 en español?
No hay traducción oficial de la edición de 2025; las anteriores sí cuentan con traducciones hechas por la comunidad. La tabla de esta página da, para cada categoría, el título en inglés, su traducción y la explicación en español. En los informes conservamos el título en inglés, porque es el que va a circular por tus tickets y por los cuestionarios de seguridad de tus clientes.
03 ¿Existe una certificación OWASP?
No. La fundación publica documentos y no expide certificados, ni a empresas ni a aplicaciones, así que nadie puede declarar una aplicación «conforme con OWASP». Lo que se entrega es un informe técnico fechado que documenta qué se probó y qué se encontró. Las certificaciones —ISO 27001, o la conformidad con el ENS— las firman entidades acreditadas, y nuestro informe les sirve de evidencia.
04 ¿Cuánto cuesta un pentesting alineado con OWASP?
El precio sigue al alcance: número de aplicaciones, de roles y de endpoints de API, integraciones y si hay o no acceso al código fuente. Un pentesting de aplicación web arranca en 2.000 € (IVA no incluido) y un proyecto corriente ocupa de 5 a 15 jornadas. El desglose está publicado en cuánto cuesta un pentest en España. Tras una llamada de alcance de media hora recibes un presupuesto cerrado y sin compromiso.
05 ¿Cuántas jornadas hay que prever?
Recorrer las diez categorías del Top 10 sobre una aplicación con dos roles y una quincena de endpoints ocupa de 5 a 8 jornadas. Añadir el ASVS en nivel L2, una API GraphQL e integraciones de terceros lleva el proyecto a 10 o 20. La cifra se fija en el alcance y queda escrita en el presupuesto; si se queda corta, te lo decimos antes de consumirla, no después.
06 ¿Caja negra o caja gris?
Caja gris en la gran mayoría de los casos. A01, control de acceso defectuoso, es la categoría que más hallazgos críticos produce y solo se prueba con cuentas: sin una cuenta por rol, buena parte del Top 10 queda fuera de alcance por construcción. La caja negra conserva su interés para medir la exposición de una aplicación pública; la caja blanca se impone en aplicaciones críticas y en componentes de pago.
07 ¿Está incluido el retest?
Sí, en el precio y sin coste adicional. Después de corregir volvemos a comprobar los hallazgos afectados y actualizamos el informe, durante los 90 días siguientes a su entrega. Acabas con una versión del informe que muestra el estado posterior a la corrección: la que piden tus clientes grandes y quien te audita.
08 ¿Me sirve el informe para el ENS o para ISO 27001?
Sirve como evidencia técnica, que es exactamente su papel. En el ENS, el refuerzo [op.mon.3.r6.3] del Anexo II del RD 311/2022 exige pruebas de este tipo en categoría ALTA, y op.nub.1.2 a) las exige ya desde BÁSICA sobre los servicios cloud de terceros que no son conformes con el ENS. En ISO/IEC 27001, el informe alimenta los controles de gestión de vulnerabilidades técnicas y de seguridad en el desarrollo. Ahora bien, ni la auditoría de conformidad ni la certificación salen de nosotros: las firma la entidad habilitada o el organismo de certificación acreditado que elijas.
09 ¿Qué relación tiene OWASP con el ASVS y con el WSTG?
Son tres piezas de la misma fundación con funciones distintas. El Top 10 prioriza —dice por dónde empezar—, el ASVS es el catálogo de requisitos verificables por nivel y el WSTG es el manual de pruebas que describe cómo comprobar cada cosa. En un proyecto los usamos juntos: el WSTG estructura el trabajo, el ASVS fija la profundidad y el Top 10 ordena el informe.