OWASP ASVS
OWASP ASVS
El Application Security Verification Standard es el catálogo de requisitos de la OWASP que describe, requisito a requisito, qué tiene que cumplir una aplicación web o móvil para considerarse segura. Lo usamos como rúbrica de verificación: en el informe, cada hallazgo lleva el número del requisito que incumple, y no una apreciación general.
Tiene tres niveles —ASVS nivel 1, nivel 2 y nivel 3— que permiten ajustar la profundidad del test al riesgo real de tu aplicación. Te ayudamos a elegir el que te corresponde, probamos contra él y te entregamos la matriz de cobertura completa. El retest va incluido, sin coste adicional.
No existe ningún certificado ASVS y nadie puede expedírtelo. Lo que obtienes es un informe que dice, requisito a requisito, si tu aplicación alcanza el nivel verificado: la evidencia que te van a pedir un cliente grande, un pliego o quien te audite.
Confían en nosotros
Objetivos
Para qué sirve verificar contra el ASVS
Confiar en que una aplicación es segura no es una medida de seguridad. El ASVS convierte esa confianza en una pregunta comprobable: el estándar enumera varios centenares de requisitos verificables, agrupados por dominio, y el trabajo consiste en establecer, para cada uno, si tu aplicación lo cumple, no lo cumple o no le aplica. Esta última decisión también se escribe y se motiva.
El objetivo no es producir la lista de vulnerabilidades más larga posible. Es responder a las tres preguntas que se hacen una dirección técnica y quien lleva la seguridad: ¿dónde estamos, respecto a qué referencia, y qué ha cambiado desde el proyecto anterior? Un test encuadrado en un estándar responde a las tres. Un test libre solo responde a la primera, y su resultado no es comparable ni con el del año pasado ni con el de otro proveedor.
Por eso verificamos medidas concretas en lugar de temas generales: autenticación, gestión de sesiones, control de acceso, validación de entradas, criptografía, gestión de secretos, registro de eventos y tratamiento de datos personales. El informe no es solo una lista de fallos, es también un orden de paso: qué se corrige ahora, qué espera al siguiente sprint y qué asumes a sabiendas, con el motivo escrito.
Es además lo que pide el art. 32.1.d) del RGPD: «un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento». Una verificación periódica contra un nivel ASVS fijado es exactamente ese proceso, y se demuestra mucho mejor que un test suelto sin referencia. Lo desarrollamos más abajo, con los artículos concretos.
Niveles ASVS
Niveles ASVS: ¿1, 2 o 3?
El estándar es graduado. Cada nivel recoge íntegramente el anterior y añade requisitos más estrictos. La elección se hace por el riesgo que soporta la aplicación —qué datos trata y qué consecuencias tiene que alguien entre—, no por el tamaño de la empresa ni por el número de pantallas.
| Criterio | ASVS nivel 1 | ASVS nivel 2 | ASVS nivel 3 |
|---|---|---|---|
| Para qué aplicaciones | Aplicaciones de bajo riesgo, sin datos sensibles ni transacciones económicas. | Aplicaciones que tratan datos personales (RGPD) o datos de negocio sensibles. Es la elección más frecuente. | Aplicaciones de riesgo alto: banca y seguros, sanidad, energía, sede electrónica. |
| Objetivo del test | Descartar las vulnerabilidades fáciles de explotar y explotadas de forma masiva y automatizada. | Resistir a quien ataca con motivación y apunta específicamente a tu aplicación. | Resistir a quien dispone de tiempo, de medios y de conocimiento interno del sistema. |
| Ejemplos | Web corporativa, página de campaña, blog de empresa. | Comercio electrónico, extranet de clientes, plataforma SaaS, CRM, portal de personal. | Banca en línea, historia clínica electrónica, aplicación de pagos, trámite público en línea. |
| Enfoque asociado | Caja negra o caja gris. | Caja gris, con una cuenta por cada rol de la aplicación. | Caja blanca, con acceso al código fuente y a los esquemas de arquitectura. |
| Marco de referencia | Higiene de seguridad básica. | Art. 32 del RGPD, PCI DSS y el punto 6.5 del Anexo del Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690. | Requisitos sectoriales estrictos, ENS de categoría ALTA y, en el sector financiero, el Reglamento (UE) 2022/2554 (DORA). |
| Esfuerzo orientativo | De 5 a 8 jornadas. | De 8 a 15 jornadas. | De 15 a 25 jornadas, y más en una aplicación compleja. |
¿Dudas entre dos niveles? Encuadramos el riesgo contigo en media hora y te recomendamos un nivel, un enfoque y un alcance, antes de cualquier presupuesto y sin compromiso.
Alcance técnico
Qué verifica el estándar ASVS
Los requisitos se agrupan por capítulo. Estos son los dominios que recorremos sistemáticamente en una aplicación web, dentro de un pentesting de aplicaciones web. En una aplicación móvil se completan con los capítulos propios de la MASTG, que tratamos en pentesting de aplicaciones móviles.
Autenticación
Solidez y almacenamiento de las contraseñas, segundo factor, circuito de restablecimiento, bloqueo tras intentos fallidos, federación de identidad y puesta en marcha de OAuth 2.0 y OpenID Connect.
Gestión de sesiones
Generación y rotación de los tokens, caducidad en el servidor, cierre de sesión que cierra de verdad, alcance y atributos de las cookies, sesiones simultáneas.
Control de acceso
Separación entre roles, separación entre clientes de una plataforma compartida y referencias directas a objetos: la familia de fallos que las herramientas automáticas no detectan.
Validación de entradas y codificación
Inyección SQL y NoSQL, XSS, deserialización insegura, salto de directorio, inyección de comandos y de plantillas, tratamiento de los ficheros subidos.
Criptografía y secretos
Algoritmos y longitudes de clave, calidad del aleatorio, huellas de contraseñas, rotación y custodia de claves, secretos olvidados en el código o en las variables de entorno.
APIs y servicios
REST, GraphQL y WebSocket: autenticación de las llamadas, limitación de peticiones, campos devueltos que no debían salir, documentación de API accesible en producción.
Datos y privacidad
Minimización, cifrado en reposo y en tránsito, plazos de conservación y fugas a través de los registros, los mensajes de error, las exportaciones y las cachés.
Registro de eventos y errores
Qué tiene que quedar registrado, qué no debe registrarse nunca y si de verdad se puede reconstruir una secuencia de acciones después de un incidente.
Configuración y arquitectura
Cabeceras de seguridad, fortificación de los componentes, dependencias de terceros y versiones obsoletas, cadena de construcción y secretos embebidos en las imágenes.
Enfoques: caja negra, caja gris y caja blanca
El nivel ASVS dice hasta qué profundidad hay que verificar. El enfoque dice con qué información trabajamos. Son dos decisiones distintas, se toman juntas en el alcance y se combinan sin problema dentro de un mismo proyecto.
Caja negra (black box)
Partimos de lo que tiene quien ataca desde fuera: una URL y nada más. Sin cuentas, sin documentación, sin código. Es la simulación más fiel de un ataque oportunista y, a la vez, la menos rentable en cobertura, porque el tiempo que se va en adivinar qué hay no se dedica a probar. Tiene sentido para un nivel 1, o para medir la superficie realmente expuesta antes de un proyecto más profundo. Frente a un catálogo de requisitos su límite es estructural: todo lo que vive detrás de la autenticación queda sin verificar, y con ello la mayor parte de los capítulos de control de acceso.
Caja gris (grey box)
Trabajamos con una cuenta por rol y con una presentación funcional de la aplicación. Es el enfoque por defecto de una verificación ASVS de nivel 2 y la única manera seria de comprobar la autorización: sin dos cuentas de roles distintos nadie puede demostrar que una persona no llega a los datos de otra. Con el mismo presupuesto cubre bastante más superficie que la caja negra, y da la mejor relación entre cobertura y coste en la gran mayoría de los casos.
Caja blanca (white box)
Añadimos el código fuente, los esquemas de arquitectura, la configuración y, cuando ayuda, conversación directa con tu equipo de desarrollo. Una parte de los requisitos de nivel 3 —calidad del aleatorio, custodia de claves, comprobaciones que de verdad se hacen en el servidor— no se puede dar por cumplida más que leyendo el código. Es el enfoque que impone el nivel 3.
Circula una idea falsa: que la caja negra es más realista y, por tanto, mejor. Es más realista, en efecto, y bastante menos útil. Quien ataca de verdad dispone de semanas; tu proveedor dispone de jornadas. Cada dato que nos das al principio es presupuesto devuelto al test.
Comparativa
ASVS, WSTG y Top 10: qué hace cada uno
Las tres referencias de la OWASP se citan a menudo como si compitieran entre sí. No compiten: responden a preguntas distintas y se usan juntas en el mismo proyecto.
| Criterio | OWASP Top 10 | OWASP WSTG | OWASP ASVS |
|---|---|---|---|
| Qué es | Un documento de concienciación: diez categorías de riesgo. | Una guía de ejecución: cómo se prueba cada cosa, caso por caso. | Un catálogo de requisitos verificables, ordenado en tres niveles. |
| Pregunta que responde | ¿De qué hay que preocuparse? | ¿Cómo se prueba? | ¿Qué hay que cumplir, y hasta dónde? |
| Unidad del resultado | Categoría de riesgo. | Identificador de caso de prueba. | Requisito numerado, con el nivel en el que se exige. |
| Para qué sirve | Explicar el riesgo a quien no es técnico y priorizar a grandes rasgos. | Asegurar que el test cubre lo que tiene que cubrir, sin depender de la persona que lo hace. | Demostrar un nivel ante un cliente, un pliego o quien te audita. |
| Lo que no da | No es una metodología de prueba y no mide cobertura. | No fija un listón: no dice qué nivel de seguridad hay que alcanzar. | No dice cómo ejecutar cada prueba; para eso están la WSTG y la MASTG. |
En nuestros proyectos el ASVS fija el listón, la WSTG dice cómo probar y el Top 10 sirve para explicar el resultado a la dirección. ¿Dudas sobre la combinación adecuada? Solicita tu presupuesto o escríbenos a info@haxoris.com.
Qué obliga realmente en España
Nadie está obligado en España a verificar sus aplicaciones «según el ASVS». Lo que sí obligan varios instrumentos ya en vigor es a probar con regularidad y a documentar con qué metodología se ha probado. Ahí es donde un estándar público de requisitos numerados deja de ser una preferencia técnica y pasa a ser la forma más barata de cumplir.
Conviene decir antes otra cosa con claridad, porque buena parte del mercado lleva dos años vendiendo pentesting con el argumento contrario: NIS2 no está transpuesta en España. El Anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad solo ha pasado una primera lectura en Consejo de Ministros, el 14 de enero de 2025, y no ha llegado a las Cortes. La Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 9 de julio de 2026 precisamente por esa falta de transposición, en el procedimiento INFR(2024)0270. Nadie puede sancionarte hoy al amparo de una ley de transposición que todavía no existe.
Lo que sí está en vigor, y sí obliga, es esto:
- Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690. Es de aplicación directa: no necesita transposición y ya rige para las categorías de entidades que cubre. Su Anexo, en el punto 6.5 «Pruebas de seguridad», exige una política de pruebas documentada, un alcance y una periodicidad determinados por riesgo, una metodología y unos resultados documentados, y la corrección de los hallazgos críticos. Un nivel ASVS fijado por escrito y una matriz de cobertura requisito a requisito son, literalmente, esa metodología y esos resultados.
- RGPD, art. 32.1.d). Exige «un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento». Un proceso se demuestra con repetición y con una referencia estable; verificar cada año contra el mismo nivel ASVS produce justo esa prueba, cosa que un test suelto sin estándar no consigue.
- ENS, RD 311/2022. El art. 31 impone una auditoría regular ordinaria al menos cada dos años, y el art. 38 separa la autoevaluación de la categoría BÁSICA de la certificación exigida en MEDIA y ALTA. En el Anexo II, el refuerzo [op.mon.3] R6 incluye el subrequisito [op.mon.3.r6.3], titulado literalmente «Pruebas de penetración», exigible en categoría ALTA. Y ya desde BÁSICA, op.nub.1.2 a) pide la «Auditoría de pruebas de penetración (pentesting)» de los servicios cloud de terceros que no sean conformes con el ENS. Una verificación ASVS de la aplicación es la evidencia técnica que se aporta a esa auditoría.
- RDL 12/2018 y RD 43/2021. Trasponen la directiva NIS original y siguen siendo el marco aplicable a operadores de servicios esenciales y proveedores de servicios digitales, con sus obligaciones de auditoría y de análisis de riesgos periódicos.
- DORA, Reglamento (UE) 2022/2554. Se aplica en el sector financiero desde el 17 de enero de 2025. El art. 24 obliga a mantener un programa de pruebas de resiliencia operativa digital —donde encaja una verificación ASVS anual de las aplicaciones de cara al cliente— y el art. 26 añade, para las entidades designadas, ejercicios TLPT al menos cada tres años. Ese segundo ejercicio es otra cosa, con otros requisitos de proveedor; lo aclaramos más abajo.
Hay algo que ningún instrumento español resuelve y el ASVS sí: la unidad de medida. Quien audita puede leer «se han corregido las vulnerabilidades críticas» en veinte informes distintos sin poder compararlos entre sí. Una frase del tipo «cumple todos los requisitos aplicables del nivel 2 salvo tres, documentados y con plazo de corrección» sí se compara con el informe del año pasado y con el de otro proveedor. Esa comparabilidad es la mitad del valor de trabajar contra un estándar.
Nuestro papel es el técnico: ejecutamos las pruebas y documentamos los resultados para que sirvan de evidencia ante quien tenga que valorarlos. Lo que no hacemos está escrito más abajo, con el mismo detalle. Si quieres el desarrollo completo, está en qué exige realmente el ENS sobre pentesting y en NIS2 en España: qué obliga hoy y qué no.
Última verificación: 12 de septiembre de 2026.
Alcance y planificación: qué se acuerda antes de empezar
Una verificación contra un estándar pide un alcance más explícito que un pentest libre, porque al final hay que poder decir, requisito a requisito, qué se ha comprobado y qué no. Antes de enviar el primer paquete dejamos por escrito estas siete cosas, y ninguna de ellas se decide sobre la marcha.
- Nivel ASVS y versión del estándar. Nivel 1, 2 o 3, y la versión contra la que se prueba —por defecto, la última en vigor—. Va en la primera página del informe: un informe que no dice contra qué nivel se ha medido no demuestra nada.
- Objetivos. Qué aplicaciones, qué dominios y subdominios, qué endpoints de API y qué entornos entran, con su URL, su versión y la persona responsable de cada uno.
- Roles y cuentas. Una cuenta por rol, con datos de prueba, para poder comparar permisos entre perfiles. Sin eso, los capítulos de control de acceso —una parte importante de los niveles 2 y 3— no se pueden verificar y hay que declararlos no cubiertos.
- Requisitos no aplicables. Si la aplicación no tiene pagos, ni ficheros subidos por quien la usa, ni federación de identidad, los requisitos correspondientes se descartan de forma explícita y con motivo escrito. Esa decisión se toma al principio y figura en la matriz: nadie descubre al final que un capítulo entero no se miró.
- Exclusiones. Lo que queda fuera se escribe con el mismo detalle que lo que entra: sistemas de terceros, pasarelas de pago, integraciones que no controlas, ataques de denegación de servicio y cualquier prueba capaz de destruir datos.
- Ventana y reglas de actuación (rules of engagement). Fechas y franjas horarias —de 9:00 a 18:00 salvo que pidas otra cosa—, aviso previo a quien opera la plataforma, hasta dónde llegamos si conseguimos acceso, qué hacemos con los datos reales que veamos y a quién llamamos. Un hallazgo crítico se comunica en el momento, no al final.
- Entorno. Producción o preproducción. Si hay un entorno de preproducción representativo, trabajamos ahí; si solo hay producción, las pruebas capaces de degradar el servicio se excluyen o se llevan a una ventana pactada contigo.
En el alcance se fijan también las jornadas, porque el esfuerzo es la variable que decide la cobertura. Una aplicación sencilla con dos roles, en nivel 1, cabe en 5 a 8 jornadas; una aplicación de negocio de tamaño medio, en nivel 2, se mueve entre 8 y 15; un nivel 3 con lectura de código arranca en 15 y sube. La cifra queda escrita en el presupuesto a precio cerrado; si durante el proyecto vemos que se queda corta, te lo decimos antes de consumirla, no después.
Y una regla que aplicamos aunque cueste una venta: entre un nivel 2 cubierto entero y un nivel 3 cubierto a medias, preferimos el primero. Un estándar recorrido a medias no demuestra nada, ni ante un cliente ni ante quien te audita.
El documento de alcance se firma junto con la autorización de pruebas. Sin esa autorización no empezamos: sin ella, el mismo trabajo sería la conducta que describen los arts. 197 bis y 264 del Código Penal.
Nuestra metodología
Cómo se desarrolla una verificación ASVS
El ASVS dice qué verificar; no dice cómo. Para el cómo nos apoyamos en las guías de ejecución de la OWASP —la WSTG para web y la MASTG para móvil— y en el PTES para la conducción del proyecto, del alcance a la presentación de resultados. El conjunto es reproducible: la misma aplicación probada dos veces al mismo nivel da los mismos resultados.
Alcance y elección del nivel (scoping)
Analizamos contigo qué hace la aplicación, quién la usa y qué datos trata. De ahí salen el nivel —1, 2 o 3—, el enfoque —caja negra, gris o blanca—, el alcance nominal y las jornadas. El presupuesto se cierra en ese momento, a precio firme, y no arranca nada sin autorización escrita.
Vinculación de los requisitos a tu aplicación
Los requisitos del nivel elegido se ponen frente a tus funciones reales: acceso, restablecimiento de contraseña, pago, exportación de datos, subida de ficheros, llamadas de API entre servicios. Los que no aplican en tu contexto se descartan de forma explícita y esa decisión consta en el informe.
Reconocimiento y cartografía
Enumeramos puntos de entrada, tecnologías, roles y flujos de datos siguiendo las fases del PTES. Esta fase produce el mapa contra el que se prueba y, por sí sola, suele sacar a la luz cosas olvidadas en producción: una preproducción accesible, una versión antigua de la API todavía servida, un panel de administración expuesto.
Pruebas manuales, con herramientas donde aportan
Las herramientas cubren volumen: dependencias obsoletas, cabeceras ausentes, certificados, errores de configuración conocidos. Los requisitos que marcan la diferencia —control de acceso entre roles, lógica de negocio, encadenar fallos menores hasta un escenario realmente explotable— se verifican a mano, según la WSTG y la MASTG. Ningún requisito se da por cumplido solo porque una herramienta no haya dicho nada.
Informe, evidencias y sesión de presentación de resultados
Cada hallazgo lleva el número del requisito ASVS afectado, una descripción, una criticidad argumentada, la prueba de explotación —captura, petición o fragmento de código— y una corrección concreta escrita para tu equipo de desarrollo. La sesión de resultados se hace por videoconferencia, en español, con el equipo técnico y con quien encarga el trabajo. Los hallazgos críticos se avisan sobre la marcha, no en la entrega.
Retest incluido
Cuando hayas aplicado las correcciones volvemos a comprobar, sin coste adicional, dentro de los 90 días siguientes a la entrega del informe. Recibes un informe de retest aparte que indica, requisito a requisito, qué está corregido, qué lo está solo en parte y qué sigue abierto.
Entregables
Entregables: informe, matriz de cobertura y retest
Resumen ejecutivo
Tres páginas sin jerga: nivel al que aspirabas, nivel alcanzado y decisiones que hay que tomar.
Informe técnico en español
Cada hallazgo ligado a su requisito ASVS, con la prueba de explotación y la corrección esperada.
Matriz de cobertura ASVS
Requisito a requisito: cumple, no cumple o no aplica, y por qué. Es la pieza que te piden fuera.
Plan de remediación priorizado
Ordenado por riesgo real y por esfuerzo de corrección, no por criticidad teórica.
Sesión de presentación de resultados
Una videoconferencia en español con tu equipo técnico y con quien encarga el trabajo, para discutir hallazgo por hallazgo.
Retest incluido
Una segunda pasada sin coste adicional dentro de los 90 días, con su propio informe.
Tratamiento de datos y soberanía
Una verificación ASVS genera material sensible: capturas, credenciales de prueba, extractos de datos reales, la matriz de cobertura y un informe que describe, paso a paso, cómo entrar en tu aplicación. En nivel 3, además, nos confías el código fuente. Dónde vive ese material y bajo qué jurisdicción es una pregunta legítima del departamento de compras, y merece una respuesta concreta en lugar de una frase de marketing.
Haxoris es una empresa establecida en la Unión Europea, con oficinas en Bratislava y en Praga. Eso tiene tres consecuencias prácticas, y las tres se pueden comprobar en el contrato antes de firmarlo:
- El RGPD se aplica de forma directa, con el mismo texto y bajo autoridades de control europeas. No hace falta una capa contractual que replique garantías: el reglamento ya rige el tratamiento, y actuamos como encargado del tratamiento en el sentido de su art. 28.
- No hay transferencia internacional de datos en el sentido del capítulo V del RGPD, porque el tratamiento no sale del Espacio Económico Europeo. No hacen falta cláusulas contractuales tipo, ni evaluación de impacto de la transferencia, ni el análisis de derecho extranjero que sí exige contratar a un proveedor de fuera de la Unión.
- Ninguna autoridad de un tercer país puede reclamar el material por la vía de su propio derecho interno. La discusión sobre acceso extraterritorial —la CLOUD Act estadounidense es el caso conocido— sencillamente no se plantea.
En el plano operativo: el material del proyecto se cifra en reposo y en tránsito, se conserva el tiempo pactado y se destruye a petición tuya con constancia escrita. El código fuente que nos entregas se trata como información confidencial, con acceso limitado a las personas asignadas al proyecto y acuerdo de confidencialidad firmado a título individual. Esas personas aparecen nombradas en el presupuesto, con sus certificaciones. El informe se entrega cifrado y en español.
Si tu comité de compras nunca ha contratado seguridad ofensiva fuera de España, lo tratamos punto por punto en contratar una empresa de pentesting no española.
¿Por qué Haxoris?
Empresas capaces de probar una aplicación hay muchas en España. La diferencia está en cuatro compromisos que van escritos en el presupuesto y que puedes comprobar antes de firmar.
No reivindicamos ninguna acreditación ni certificación que no tengamos, y no concurrimos a los trabajos reservados a entidades habilitadas.
Retest incluido, sin coste adicional
Después de corregir, volvemos a comprobar. Va en el precio, durante los 90 días siguientes a la entrega del informe, y está escrito en el presupuesto: no aparece más tarde como una jornada extra facturada.
Nuestras tarifas son públicas
Una verificación ASVS de nivel 1 sobre una aplicación sencilla arranca en 2.000 € (IVA no incluido); un nivel 2 corriente ocupa de 8 a 15 jornadas. El desglose del cálculo está en cuánto cuesta un pentest en España.
Sabes quién prueba
La persona que ejecuta el proyecto aparece nombrada en el presupuesto, con sus certificaciones (OSCP, OSWE, OSEP) y su antigüedad. Es quien conduce la sesión de resultados y quien responde a tu equipo de desarrollo, no un comercial.
Cada requisito, con su respuesta
No entregamos una lista de fallos y se acabó: entregamos la matriz completa del nivel verificado, con los requisitos que se cumplen y los que se descartan con motivo. Es lo que hace comparable un proyecto con el del año siguiente.
Testimonios
Lo que dicen nuestros clientes
Qué no hacemos
Decir dónde está el límite es lo que hace creíble todo lo anterior. Estas seis cosas quedan fuera, y preferimos que lo sepas antes de pedirnos un presupuesto.
- No expedimos ningún «certificado ASVS», porque no existe. El ASVS es un estándar abierto de la OWASP, no un esquema de certificación: no hay organismo que lo certifique ni sello que comprar. Lo que te entregamos es un informe firmado que dice, requisito a requisito, si tu aplicación alcanza el nivel verificado. Si alguien te ofrece «la certificación ASVS», te está ofreciendo algo que no existe.
- No certificamos, en general. Haxoris no es entidad de certificación ni cuenta con acreditación de ENAC, así que no emitimos certificados de conformidad con el ENS, ni el distintivo que los acompaña, ni certificados ISO 27001. Eso lo firma un organismo de certificación acreditado. Lo nuestro es la parte técnica: el informe de pruebas que ese organismo, o quien te audite, te va a pedir como evidencia.
- No somos auditores del ENS. La auditoría del art. 31 y la certificación del art. 38 del RD 311/2022 tienen su propio circuito de entidades habilitadas. Nuestro trabajo alimenta esa auditoría con evidencia técnica; no la sustituye. En quién puede auditar el ENS explicamos quién firma qué.
- No hacemos TLPT. Los ejercicios basados en amenazas del art. 26 de DORA exigen proveedores que cumplan el art. 27 del Reglamento (UE) 2022/2554 y un proceso dirigido por la autoridad competente. Un ejercicio de Red Team nuestro puede servir de preparación previa, pero no lo sustituye y no nos presentamos a ese encargo.
- No trabajamos con información clasificada. El acceso a materia clasificada requiere habilitación de la Oficina Nacional de Seguridad, que no tenemos.
- No tenemos establecimiento en España. Somos un proveedor europeo: firmamos, facturamos y respondemos desde la Unión Europea, y trabajamos en español. Si tu pliego exige un proveedor establecido en España, dínoslo en la primera llamada y te lo diremos claro en lugar de hacerte perder el proceso.
Preguntas frecuentes
01 ¿Qué es exactamente el OWASP ASVS?
El Application Security Verification Standard es un estándar abierto, mantenido por la comunidad OWASP, que enumera varios centenares de requisitos de seguridad concretos y verificables para aplicaciones web y móviles. Lo empleamos como metodología de verificación: determina qué comprobamos y en qué unidad se entrega el resultado.
No es un esquema de certificación. Lo que obtienes es un informe que indica, requisito a requisito, si tu aplicación alcanza el nivel verificado. Ver también nuestras metodologías de testing.
02 ¿Qué nivel ASVS elegir: 1, 2 o 3?
El nivel 1 encaja en una aplicación que no trata datos sensibles ni transacciones económicas: web corporativa, blog, página de campaña. El nivel 2 es la elección de la gran mayoría de las aplicaciones de empresa en cuanto hay cuentas de usuario, datos personales o dinero de por medio. El nivel 3 se reserva a los sistemas cuya compromisión tiene consecuencias graves y difíciles de revertir: sanidad, pagos, trámites públicos, actividades esenciales.
En la práctica, si dudas entre el 2 y el 3, elige un nivel 2 cubierto entero antes que un nivel 3 cubierto a medias. Un estándar recorrido en parte no demuestra nada, ni ante un cliente ni ante quien te audita.
03 ¿Existe una certificación ASVS?
No. La OWASP publica el estándar y no acredita a nadie para certificarlo, así que ningún proveedor puede emitirte un certificado ASVS. Haxoris tampoco: no somos entidad de certificación ni contamos con acreditación de ENAC.
Lo que sí existe, y es lo que se usa en la práctica, es un informe de verificación con su matriz de cobertura: nivel al que se ha medido, versión del estándar, requisitos cumplidos, incumplidos y descartados con motivo, más el informe de retest con las fechas de corrección. Eso es lo que aceptan un cliente grande, un pliego o quien te audita.
04 ¿Qué diferencia hay entre el ASVS y el OWASP Top 10?
El OWASP Top 10 es un documento de concienciación: diez categorías de riesgo, útiles para encuadrar una conversación e insuficientes para conducir un test. El ASVS es un estándar de verificación: varios centenares de requisitos comprobables, ordenados en tres niveles. El ASVS cubre todos los riesgos del Top 10 y va bastante más allá.
La ejecución de las pruebas, en cambio, sigue la Web Security Testing Guide (WSTG) en web y la MASTG en aplicaciones móviles.
05 ¿Qué versión está vigente: ASVS 4 o ASVS 5?
La versión vigente y recomendada es OWASP ASVS 5.0. Respecto al ASVS 4, los requisitos se han reorganizado y actualizado sobre lo que hoy se construye de verdad: APIs, contenedores, entornos cloud y cadena de suministro de software.
Probamos contra la última versión en vigor, salvo que tu cliente o quien te audite imponga expresamente otra: en ese caso la adoptamos y lo indicamos en la portada del informe.
06 ¿Cuánto cuesta una verificación ASVS?
El precio se calcula en jornadas por una tarifa diaria. El número de jornadas depende del nivel, del número de roles de la aplicación y del volumen de funciones que cubrir, no de la facturación de tu empresa. Una verificación de nivel 1 sobre una aplicación sencilla arranca en 2.000 € (IVA no incluido); una aplicación de negocio de tamaño medio en nivel 2 se sitúa las más de las veces entre 8 y 15 jornadas.
Publicamos nuestras horquillas y el modo de cálculo: el detalle está en cuánto cuesta un pentest en España. El presupuesto se emite tras el alcance y se cierra a precio firme, sin regularización al final.
07 ¿Cuántas jornadas hay que prever?
A título orientativo: de 5 a 8 jornadas para un nivel 1, de 8 a 15 para un nivel 2 y de 15 a 25 o más para un nivel 3 sobre una aplicación compleja. Añade media jornada de sesión de resultados y el retest, que no facturamos.
Estos órdenes de magnitud valen para una aplicación. Un alcance con varias aplicaciones se trocea en lotes sucesivos: repartir un presupuesto único sobre demasiada superficie produce un informe tranquilizador y falso.
08 ¿Caja negra o caja gris?
Caja gris en casi todos los casos, cuando se trata de una verificación ASVS. El control de acceso representa una parte importante de los requisitos de los niveles 2 y 3, y solo se comprueba con cuentas de roles distintos: sin ellas nadie puede demostrar que una persona no llega a los datos de otra.
La caja negra conserva su interés para medir qué descubre desde fuera quien ataca, sobre todo en un perímetro muy expuesto. Las dos se combinan bien: unas jornadas de reconocimiento externo y el grueso del esfuerzo en acceso autenticado.
09 ¿Tenemos que entregar el código fuente?
Solo para una verificación de nivel 3, donde algunos requisitos no se pueden dar por cumplidos más que leyendo el código. Para los niveles 1 y 2 bastan una cuenta por rol y una presentación funcional de la aplicación.
El código que nos confías se trata como información confidencial: acceso limitado a las personas asignadas al proyecto, conservación dentro de la Unión Europea, destrucción al vencer el plazo pactado y acuerdo de confidencialidad firmado con antelación.
10 ¿Sirve el ASVS para el ENS o para ISO 27001?
Sí, en la parte técnica, y en los dos casos como evidencia, nunca como certificado. En el ENS, el informe alimenta la auditoría regular ordinaria del art. 31 del RD 311/2022 y, en categoría ALTA, el subrequisito [op.mon.3.r6.3] del Anexo II. La auditoría la firma una entidad habilitada; nosotros aportamos el material técnico que revisa. Lo desarrollamos en quién puede auditar el ENS.
En ISO/IEC 27001, el control 8.29 del Anexo A pide que la seguridad se pruebe durante el ciclo de desarrollo y el 8.8 trata la gestión de vulnerabilidades técnicas. Una verificación ASVS produce justo el tipo de prueba que espera quien audita: un estándar documentado, un alcance definido, hallazgos fechados y un retest que demuestra el tratamiento efectivo. El certificado lo expide un organismo de certificación acreditado. Ver pentesting para ISO 27001 o el conjunto de nuestro test de intrusión.
11 ¿Está incluido el retest?
Sí, en el precio y sin coste adicional. Cuando hayas aplicado las correcciones repasamos cada hallazgo del informe, dentro de los 90 días siguientes a su entrega, y te damos un informe de retest aparte.
Ese segundo documento es el que te van a pedir primero tus clientes o quien te audite: enseña no solo lo que se encontró, sino lo que se cerró y en qué fecha.