Qué obliga realmente en España
El mercado español vende ciberseguridad industrial a golpe de NIS2. Conviene ser exactos, porque a 12 de septiembre de 2026 la situación no es la que describen la mayoría de las páginas de proveedores.
NIS2 no está transpuesta
La Directiva (UE) 2022/2555 todavía no es derecho español. El Anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad recibió una primera lectura en el Consejo de Ministros el 14 de enero de 2025 y no ha llegado a las Cortes Generales. El 9 de julio de 2026 la Comisión Europea decidió llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por esa falta de transposición, en el procedimiento de infracción INFR(2024)0270. Lo que sigue vigente, y lo que un operador industrial cumple hoy, es el Real Decreto-ley 12/2018 —art. 16, medidas técnicas y organizativas adecuadas y proporcionadas— junto con su reglamento de desarrollo, el Real Decreto 43/2021: política de seguridad de las redes y sistemas de información, responsable de seguridad de la información, análisis de riesgos y notificación de incidentes al CSIRT de referencia, que para el sector privado es INCIBE-CERT. Lo desarrollamos en NIS2 en España: qué obliga hoy y qué no.
Lo que sí es directamente aplicable: el Reglamento (UE) 2024/2690
Un reglamento de ejecución no necesita transposición. El Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690 concreta los requisitos técnicos y metodológicos de las medidas del art. 21.2 de NIS2 para determinadas entidades del sector digital: proveedores de servicios en la nube, centros de datos, redes de distribución de contenidos, proveedores de servicios gestionados y de servicios gestionados de seguridad, entre otros. Si tu plataforma IoT presta alguno de esos servicios, ya te alcanza. Su Anexo, punto 6.5, «Pruebas de seguridad», exige una política de pruebas documentada, un alcance y una frecuencia basados en el riesgo, una metodología y unos resultados documentados, y la corrección de los hallazgos críticos. Ahí encaja un pentest con precisión: no porque lo diga un folleto comercial, sino porque el texto pide evidencia documentada de haberlo hecho.
ENS: cuando la planta es pública o presta un servicio público
Aguas municipales, transporte metropolitano, alumbrado, climatización y control de edificios de la Administración: buena parte del OT español está dentro del Esquema Nacional de Seguridad. El Real Decreto 311/2022 fija en su art. 31 una auditoría regular ordinaria al menos cada dos años, y en el art. 38 separa la autoevaluación, propia de la categoría BÁSICA, de la certificación exigida en MEDIA y ALTA. En el Anexo II, la medida [op.mon.3] R6 incorpora el subrequisito [op.mon.3.r6.3], «Pruebas de penetración», exigible en categoría ALTA. Y desde BÁSICA, el op.nub.1.2 a) reclama «Auditoría de pruebas de penetración (pentesting)» sobre los servicios en la nube de terceros que no sean conformes con el ENS, lo que afecta de lleno a las plataformas IoT alojadas fuera de ese marco. Más detalle en qué exige realmente el ENS sobre pentesting.
Conviene decir dónde termina nuestro papel: realizamos las pruebas técnicas que sirven de insumo a esa auditoría y documentamos alcance, método, hallazgos y corrección. Haxoris no está acreditada por ENAC, no es entidad de certificación y no expide certificaciones de conformidad con el ENS. Quien audita y quien certifica es un tercero.
RGPD, DORA y el Cyber Resilience Act
El art. 32.1.d) del RGPD exige un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas: un contador inteligente, una cámara conectada o un dispositivo de salud tratan datos personales y entran de lleno. DORA, el Reglamento (UE) 2022/2554, se aplica desde el 17 de enero de 2025 y su art. 26 impone pruebas guiadas por amenazas al menos cada tres años a las entidades financieras designadas; ese ejercicio no es nuestro terreno y lo explicamos más abajo. Y el Reglamento (UE) 2024/2847, el Cyber Resilience Act, es la fecha que quien fabrica debería tener en la pared: sus obligaciones de notificación de vulnerabilidades explotadas activamente se aplican desde el 11 de septiembre de 2026 y el grueso del reglamento desde el 11 de diciembre de 2027. No prescribe un test de intrusión con ese nombre, pero exige demostrar que el producto cumple unos requisitos esenciales de ciberseguridad y que sus vulnerabilidades se gestionan durante el periodo de soporte. Un pentest es la vía habitual de demostrarlo.
Última verificación de este apartado: 12 de septiembre de 2026.