ISO/IEC 27001

Pentesting para ISO 27001

La norma no escribe «test de intrusión» en ninguna parte. Lo que escribe es que el control A.8.8 del Anexo A obliga a gestionar las vulnerabilidades técnicas y que el A.8.29 exige pruebas de seguridad en el desarrollo y la aceptación. Delante de quien audita, los dos controles se leen igual: prueba independiente y evidencia por escrito.

Probamos el alcance que declara tu SGSI y te entregamos las piezas que una auditoría de certificación o de seguimiento pide ver —informe con cada hallazgo mapeado al control que toca, plan de corrección priorizado y acta de retest—, en español y en un formato que la entidad auditora archiva sin retocar.

Conviene aclararlo de entrada: no expedimos certificados. El certificado de la ISO/IEC 27001 lo emite un organismo de certificación acreditado conforme a la ISO/IEC 17021-1 —en España, con acreditación de ENAC: AENOR, Bureau Veritas o EQA, entre otros— y las reglas de imparcialidad impiden certificar a quien se ha asesorado. Haxoris no es organismo de certificación. Nuestro trabajo va antes: pruebas técnicas, evidencia y verificación de las correcciones.

Confían en nosotros

  • Logotipo de Raiffeisen Processing Centre
  • Logotipo de Penta Hospitals
  • Logotipo de Pixel Federation
  • Logotipo del Ministerio de Finanzas de Eslovaquia
  • Logotipo de DanubePay
  • Logotipo de Alison
  • Logotipo de Ditec
  • Logotipo de Sanaclis
  • Logotipo de Piano
  • Logotipo de Ultima Payments
  • Logotipo de Amerge
  • Logotipo de Digital Systems

Objetivos: qué aporta un pentest a tu SGSI

Primera certificación, auditoría de seguimiento anual, renovación del ciclo o un cuestionario de seguridad que te ha enviado un cliente grande: siempre vuelven los mismos controles del Anexo A. Un test de intrusión es la evidencia más directa que puedes aportar para cada uno de ellos, porque demuestra funcionamiento real donde un procedimiento solo demuestra intención.

Un proyecto orientado a la ISO 27001 persigue cuatro objetivos, y conviene tenerlos separados antes de cifrar nada.

  • Establecer la exposición técnica real del perímetro que cubre tu declaración de aplicabilidad, no la que se deduce del inventario.
  • Producir evidencia oponible —peticiones, capturas, pasos de reproducción— en lugar de puntuaciones heredadas de una herramienta. Una auditoría rechaza un listado de escáner precisamente porque nadie lo ha validado.
  • Alimentar el proceso de acciones correctivas de la cláusula 10.2 con un plan priorizado, con responsable y con fecha, en el formato que tu sistema de gestión ya consume.
  • Demostrar el cierre: el retest y su acta son lo que convierte una no conformidad abierta en una no conformidad cerrada.

Haxoris está certificada en ISO/IEC 27001 por TÜV SÜD. Aplicar la norma y probar contra la norma son dos ejercicios distintos; hacemos los dos. El expediente de evidencias que te entregamos tiene la misma forma que el que presentamos a nuestra propia auditoría, lo que ahorra una discusión de formato que se repite en casi todos los proyectos.

Si lo que tienes delante es una duda de alcance más que de norma, la comparación entre probar y revisar está desarrollada en auditoría de ciberseguridad y en análisis de vulnerabilidades o pentest.

Control del Anexo A → qué entregamos

ControlQué entrega Haxoris
A.8.8 — Gestión de las vulnerabilidades técnicasIdentificación, validación manual y priorización de las vulnerabilidades realmente presentes en el alcance. La criticidad y la explotabilidad se demuestran con evidencia de explotación, no se copian de la puntuación de una herramienta. Es el control donde se concentra la mayor parte de las no conformidades que vemos.
A.8.29 — Pruebas de seguridad en el desarrollo y la aceptaciónPruebas de aplicaciones y de APIs conducidas según la OWASP WSTG y verificadas contra la OWASP ASVS, planificadas para entrar en tu ciclo de entrega en lugar de bloquearlo. Para aplicaciones móviles aplicamos la OWASP MASTG.
A.8.25 / A.8.28 — Ciclo de vida de desarrollo seguro y codificación seguraCada hallazgo se remonta al patrón de diseño o de código que lo ha producido. La corrección elimina entonces una clase de defecto y no una aparición aislada, que es lo que una auditoría lee como acción correctiva y no como parche.
A.8.9 — Gestión de la configuraciónContraste de las configuraciones de servidores, equipamiento de red y servicios cloud frente a una línea base de bastionado, con las desviaciones documentadas y ordenadas por riesgo.
A.5.7 — Inteligencia de amenazasPruebas apoyadas en las técnicas de ataque que se observan hoy contra tu sector, y no en una lista genérica de comprobaciones.
A.5.9 — Inventario de información y otros activos asociadosEl reconocimiento del perímetro externo saca a la luz activos que no figuran en ningún inventario del SGSI. Es un hallazgo incómodo y, en auditoría, uno de los más rentables: llegar a él antes que la entidad auditora.
Cláusulas 9.1 y 9.2 — Seguimiento, medición y auditoría internaUna medida independiente de la eficacia de los controles, que tu programa de auditoría interna puede citar directamente como fuente externa en lugar de reconstruirla.
Cláusula 10.2 — No conformidad y acción correctivaEl plan de corrección y el acta de retest cierran el ciclo por escrito: qué se corrigió, cuándo se volvió a comprobar y qué sigue abierto.

Alcance

Qué probamos dentro del alcance certificado

El alcance de un proyecto ISO 27001 se deduce de tu declaración de aplicabilidad y del alcance del SGSI, no de un catálogo de servicios. Estos son los perímetros que más veces entran.

Aplicaciones web y APIs

Aplicaciones de negocio, portales de cliente, back-offices y APIs expuestas, probadas según la OWASP WSTG y verificadas contra la OWASP ASVS. Es el perímetro que con más frecuencia se vincula al control A.8.29. Detalle en pentesting de aplicaciones web.

Infraestructura interna y Active Directory

Desde un puesto de la red interna: escalada de privilegios, movimiento lateral y segmentación. Este alcance responde a la pregunta que toda auditoría acaba formulando —¿qué pasa después de que caiga un solo ordenador?—, y es auditoría de infraestructura.

Perímetro externo expuesto

Mapa de tu superficie de exposición en internet, servicios olvidados y entornos de preproducción accesibles. La desviación clásica en auditoría: activos que no aparecen en el inventario del SGSI, es decir el control A.5.9.

Entornos cloud

Configuraciones de AWS, Azure y Google Cloud, gestión de identidades y permisos, y separación de entornos. Los errores de configuración caen de lleno en los controles A.8.9 y A.5.23. Detalle en auditoría de entornos cloud.

Aplicaciones móviles

Aplicaciones de iOS y Android y las APIs que las sirven, según la OWASP MASTG: almacenamiento local, comunicaciones, bastionado del binario y autenticación. Detalle en pentesting de aplicaciones móviles.

Ingeniería social y phishing simulado

Campañas de phishing simulado y escenarios de test de ingeniería social, siempre con resultados agregados y nunca nominales. Es la evidencia más legible de que el control A.6.3, el de concienciación, funciona de verdad. El encaje con la representación de la plantilla lo tratamos en simulación de phishing y derechos de los trabajadores.

Revisión previa a la auditoría

Revisión documental y entrevistas antes de la fase 2: desviaciones frente a los requisitos, estado real de los controles declarados aplicables y plan de acción con fecha. Es el ejercicio que evita una no conformidad mayor el día de la auditoría, y se detalla en auditoría de ciberseguridad.

Enfoques: caja negra, caja gris y caja blanca

El enfoque describe qué sabe el equipo antes de empezar. No cambia el rigor de la prueba, sino la profundidad que obtienes con las mismas jornadas. En un contexto ISO 27001 cambia además la naturaleza de la evidencia que podrás aportar al expediente, y por eso se decide en la reunión de alcance y no sobre la marcha.

Caja negra

Sin información previa: partimos de un nombre de dominio o de un rango de direcciones IP, igual que quien ataca desde fuera y no te conoce. Responde a la pregunta «¿qué aspecto tengo visto desde internet?» y saca a la luz los activos olvidados, que es la desviación habitual sobre el control A.5.9. Su límite es mecánico y una auditoría lo conoce: lo que no se descubre, no se prueba, y el informe tiene que decirlo.

Caja gris

Una cuenta por cada rol de la aplicación y documentación funcional básica. Es el enfoque que recomendamos en la gran mayoría de proyectos ISO 27001. Reproduce el escenario más frecuente —alguien que ya dispone de credenciales, obtenidas por phishing o por reutilización de contraseñas— y garantiza que ningún rol se ha quedado fuera por falta de tiempo. Esa es exactamente la cobertura demostrable que espera el control A.8.29.

Caja blanca

Cuentas, documentación de arquitectura y acceso al código fuente. Permite remontar de un síntoma a su causa en el código, alcanzar rutas difíciles de provocar desde fuera y revisar la lógica de negocio. Es el enfoque indicado para una aplicación crítica dentro del alcance de certificación y el único que alimenta en serio los controles A.8.25 y A.8.28.

Los tres se combinan dentro de un mismo proyecto: caja negra sobre el perímetro externo para medir la exposición y, una vez levantado el mapa, caja gris sobre las aplicaciones del alcance certificado. El enfoque elegido, el perímetro y el número de jornadas quedan escritos en el presupuesto y en el acta de alcance, dos documentos que la entidad auditora puede pedirte ver.

Alcance y planificación

En un proyecto ISO 27001 el alcance no se inventa: se deriva del alcance del SGSI (cláusula 4.3) y de la declaración de aplicabilidad (cláusula 6.1.3). Una llamada de treinta a cuarenta y cinco minutos basta para dejar cerrado todo lo que sigue, y de ahí sale el presupuesto.

  • Los objetivos: dominios, direcciones IP, aplicaciones, cuentas cloud y repositorios que entran, con el control del Anexo A al que cada uno sirve de evidencia.
  • Las exclusiones: sistemas de terceros sin autorización del titular, filiales fuera del alcance certificado y cualquier acción descartada —denegación de servicio, ingeniería social sobre personas concretas, modificación de datos reales—. Lo que queda fuera se escribe; no se sobreentiende.
  • La ventana de trabajo: fechas, franja horaria y si se prueba en horario laboral o fuera de él. Si el entorno es productivo, se pacta además el procedimiento de parada.
  • Las reglas del ejercicio: intensidad admitida, tratamiento de los datos reales que aparezcan, direcciones de origen que tu equipo debe poner en lista blanca y qué hacemos ante un hallazgo crítico, que es avisarte en el momento y no esperar al informe.
  • El entorno: producción o preproducción. La preproducción evita riesgo pero solo vale como evidencia si es una copia fiel de producción, y eso hay que poder sostenerlo delante de quien audita.
  • Las credenciales y los accesos: una cuenta por rol, VPN si hace falta, y una persona de contacto localizable mientras dure el proyecto.

Nada empieza sin autorización por escrito y con el perímetro definido en contrato. En España el acceso no autorizado a un sistema de información está tipificado en el art. 197 bis del Código Penal y los daños informáticos en los arts. 264 y siguientes: la autorización firmada por quien tiene capacidad para darla es lo que separa un proyecto de un delito, y si el activo es de un tercero —un proveedor de alojamiento, un SaaS— hace falta también la suya.

Del acta de alcance sale un presupuesto cerrado: jornadas, enfoque, persona asignada, fecha de entrega y plazo del retest. Y si lo que nos describes no justifica un pentest —porque lo que necesitas es un análisis de vulnerabilidades recurrente o una auditoría de ciberseguridad documental—, te lo decimos antes de cifrarlo.

Nuestra metodología y cómo se desarrolla el proyecto

Trabajamos sobre marcos públicos, para que la cobertura del proyecto sea verificable por un tercero en lugar de prometida: OWASP WSTG para web, OWASP ASVS como rejilla de verificación, OWASP MASTG para móvil y PTES para la conducción general. El resto está en metodologías de testing. La herramienta automática sirve para el reconocimiento y ocupa una fracción del tiempo; la validación, la explotación y la redacción son manuales. Es la única forma de descartar los falsos positivos que una auditoría te reprocharía haberle puesto delante.

1

Reunión de alcance y acta

De treinta a cuarenta y cinco minutos para delimitar los objetivos a partir de tu declaración de aplicabilidad y del alcance del SGSI. Sale un acta escrita: objetivos, enfoque, cuentas que debes facilitar, ventana de trabajo, contactos de escalado, jornadas y precio cerrado, IVA no incluido.

2

Autorización por escrito y reglas del ejercicio

Contrato, autorización firmada por quien puede darla y reglas del ejercicio. Si hay activos alojados en un tercero, recabamos también su permiso antes de tocar nada. Este paquete documental es, además, la primera evidencia que la entidad auditora te va a pedir.

3

Reconocimiento y mapeo

Inventario de la superficie expuesta, de las tecnologías, de los puntos de entrada y de los roles de la aplicación. Esta fase produce a menudo su propio hallazgo, y de los más útiles en auditoría: activos que no constan en ningún inventario del SGSI.

4

Pruebas manuales y explotación

El núcleo del proyecto. Recorremos los capítulos aplicables de la WSTG, verificamos los requisitos ASVS del nivel acordado y explotamos las vulnerabilidades para establecer su impacto real. Cada hallazgo se documenta en el momento en que se obtiene: petición, captura y pasos de reproducción.

5

Informe y sesión de presentación de resultados

Entregamos el informe en español entre cinco y diez días laborables después de cerrar las pruebas, y lo presentamos por videoconferencia en dos partes: un resumen para la dirección y quien lleva el SGSI, y una sesión técnica con tu equipo. La sesión va incluida en el precio.

6

Retest y acta de verificación

Cuando hayas desplegado las correcciones volvemos a probar los hallazgos afectados. El retest está incluido en el precio, dentro de los 90 días siguientes a la entrega del informe, y termina en un acta fechada. En un expediente ISO 27001, es ese documento el que cierra la no conformidad.

Certificación inicial, seguimiento y renovación

Fase del cicloQué suele pedir quien auditaCómo encajamos
Certificación inicial (fases 1 y 2)La prueba de que la gestión de vulnerabilidades técnicas está operando, no solo documentadaUn test sobre todo el alcance de certificación, con su plan de corrección y su acta de retest, programado unas semanas antes de la fase 2 para que dé tiempo a corregir.
Auditoría de seguimiento anualLa prueba de que las pruebas continuaron y de que los hallazgos anteriores están cerradosUn proyecto anual y su retest, presentados en comparación directa con el del año anterior: qué se cerró, qué se abrió y qué reapareció.
Renovación (ciclo de tres años)Una tendencia de mejora demostrable a lo largo de todo el cicloLos datos de hallazgos año contra año, con la evolución por control del Anexo A y por criticidad, en un anexo que se lleva tal cual a la revisión por la dirección.

Las entidades de certificación no piden todas lo mismo. Si la tuya ha puesto por escrito expectativas concretas, envíanoslas: ajustamos el alcance para responderlas punto por punto, y lo decimos si alguna queda fuera de lo que podemos hacer.

Entregables: informe, sesión de presentación de resultados y retest

Quien audita no busca un PDF, busca una cadena de evidencia que se cierra. Lo que compras no son jornadas, sino lo que queda después. Cuatro entregables, ninguno opcional y todos en español.

El informe

Abre con un resumen ejecutivo de dos páginas para la dirección y para quien lleva el SGSI: nivel de exposición observado, hallazgos principales y decisiones que hay que tomar, sin jerga. Después va el detalle técnico, con una ficha por hallazgo: descripción, criticidad justificada, impacto en tu negocio, pasos de reproducción, evidencia y corrección recomendada. Cada ficha indica además los controles del Anexo A a los que afecta, de forma que quien lleva el SGSI archiva el informe en el sitio correcto sin releerlo línea a línea. Los anexos recogen el alcance probado, el método seguido y —esto importa en auditoría— lo que se comprobó y salió bien.

El plan de corrección

Los hallazgos se ordenan en tres olas: lo que se corrige en días, lo que pide un proyecto trimestral y lo que es una decisión de inversión. Cada línea lleva responsable, esfuerzo estimado y fecha objetivo, que es el formato que consume tu proceso de acciones correctivas de la cláusula 10.2. Se entrega también como tabla importable a tu gestor de incidencias, para que el seguimiento viva donde ya trabaja tu equipo y no en un PDF.

La sesión de presentación de resultados

Una hora por videoconferencia, dirigida por la persona que ha hecho las pruebas y no por un comercial. Una parte para la dirección y otra técnica con tu equipo. Tu equipo pregunta, justificamos cada valoración y corregimos el informe si se nos había escapado un dato de contexto que cambia la criticidad. Va incluida en el precio.

El retest y el acta de verificación

Cuando despliegues las correcciones volvemos a probar los hallazgos registrados y emitimos un acta fechada que acredita qué está cerrado y qué sigue abierto. Va incluido en el precio, sin coste adicional, dentro de los 90 días siguientes a la entrega del informe. Es la partida que el mercado suele facturar aparte por jornadas y es, en un expediente ISO 27001, el documento que cierra la no conformidad: el informe inicial demuestra el problema, el acta demuestra la solución.

Qué obliga realmente en España

Aquí es donde el mercado se equivoca más: se anuncian obligaciones que todavía no existen en derecho español y se pasa por alto lo que sí está en vigor y además es literal. Esto es lo aplicable hoy, con el artículo delante.

La ISO/IEC 27001 no la impone ninguna ley española

Certificarse es voluntario. Lo que convierte la norma en obligatoria de hecho es el contrato: pliegos de licitación que la puntúan o la exigen, cuestionarios de seguridad de clientes grandes y cláusulas de cadena de suministro. Ese origen contractual tiene una consecuencia práctica que conviene aprovechar: quien te exige el certificado suele exigir también la evidencia técnica que hay detrás, y es más barato producir las dos cosas a la vez que dos veces.

Conviene añadir una precisión que en España se confunde a menudo: un certificado de la ISO/IEC 27001 no acredita la conformidad con el ENS. Son marcos distintos, con alcances y controles distintos, y el Centro Criptológico Nacional publica sobre esa correspondencia la guía pública CCN-STIC 825. Lo que sí ocurre es que buena parte del trabajo técnico sirve para los dos expedientes.

El ENS: Real Decreto 311/2022

Si tu organización presta servicios al sector público, el Esquema Nacional de Seguridad pesa más que la ISO y no deja margen de interpretación. El art. 31 somete los sistemas a una auditoría regular ordinaria al menos cada dos años, y el art. 38 separa los dos caminos de conformidad: autoevaluación para categoría BÁSICA y certificación para MEDIA y ALTA.

En el Anexo II, el refuerzo R6 del control [op.mon.3] desarrolla la supervisión continua y su subrequisito [op.mon.3.r6.3] se titula literalmente «Pruebas de penetración» para categoría ALTA. Hay además una puerta menos conocida: op.nub.1.2 a) exige, ya desde categoría BÁSICA, una «Auditoría de pruebas de penetración (pentesting)» cuando el servicio en la nube lo presta un tercero que no acredita conformidad con el ENS. Traducido: tu proveedor cloud puede obligarte a encargar pruebas técnicas aunque tu sistema sea BÁSICA. Está desarrollado en qué exige realmente el ENS sobre pentesting y en quién puede auditar el ENS.

NIS2 todavía no es derecho español

La Directiva (UE) 2022/2555 debía estar transpuesta el 17 de octubre de 2024. En España, el Anteproyecto de Ley de Coordinación y Gobernanza de la Ciberseguridad tuvo su primera lectura en el Consejo de Ministros el 14 de enero de 2025 y no ha llegado a las Cortes; el 9 de julio de 2026 la Comisión Europea llevó a España ante el Tribunal de Justicia de la UE por esa falta de transposición, procedimiento INFR(2024)0270. Quien te venda hoy una certificación «de cumplimiento NIS2 en España» te está vendiendo un texto que aún no existe.

Lo que sí obliga ahora mismo es lo anterior: el Real Decreto-ley 12/2018 y su reglamento de desarrollo, el Real Decreto 43/2021. Y una pieza que no depende de ninguna ley española, porque es un reglamento y se aplica de forma directa: el Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2690, cuyo Anexo, en el punto 6.5 «Pruebas de seguridad», exige una política de pruebas documentada, un alcance y una frecuencia fijados en función del riesgo, una metodología y unos resultados documentados, y la corrección de los hallazgos críticos. Si tu entidad presta servicios en la nube, centros de datos, redes de distribución de contenidos, servicios gestionados o de seguridad gestionados, mercados en línea, motores de búsqueda, plataformas de redes sociales o servicios de confianza, esa obligación ya te alcanza, tengas o no el certificado de la ISO. Más detalle en pentesting para NIS2, en NIS2 en España: qué obliga hoy y qué no y, para el solape entre ambos marcos, en ISO 27001 y NIS2: qué cambia en España.

RGPD

El art. 32.1.d) del Reglamento (UE) 2016/679 incluye entre las medidas apropiadas «un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas para garantizar la seguridad del tratamiento». Un pentest periódico y documentado es la forma más directa de sostener ese artículo, y por eso el informe recoge alcance, fechas, método, hallazgos y qué se volvió a comprobar después de corregir: es el expediente que se enseña ante la AEPD, y el mismo que archiva quien te certifica.

DORA y el sector financiero

El Reglamento (UE) 2022/2554 se aplica desde el 17 de enero de 2025. Sus arts. 24 y 25 obligan a un programa de pruebas de resiliencia digital, y el art. 26 añade, para las entidades que designe la autoridad competente, ejercicios TLPT al menos cada tres años. Esos ejercicios exigen proveedores que cumplan el art. 27 del propio reglamento y no son un servicio que prestemos; lo decimos más abajo, con todas las letras.

Última revisión: 12 de septiembre de 2026. Esta sección cita normas en evolución; si una cambia, la corregimos aquí.

¿Por qué Haxoris?

Seis compromisos comprobables antes de firmar, en lugar de promesas comprobables después.

Retest incluido, sin coste añadido:

Verificar las correcciones forma parte del proyecto, dentro de los 90 días posteriores al informe, y termina en un acta fechada. Es el documento que tu entidad auditora archiva para cerrar la no conformidad.

Aplicamos la norma que probamos:

Haxoris está certificada en ISO/IEC 27001 por TÜV SÜD. El expediente de evidencias que te entregamos está construido como el que presentamos a nuestra propia auditoría, y te facilitamos los datos de nuestro certificado si los pides.

Sabes qué vas a pagar:

Las horquillas y la tarifa por jornada están publicadas, y el presupuesto que sale de la reunión de alcance es cerrado. Presupuestas tu ciclo de certificación sin pedir tres ofertas solo para averiguar el orden de magnitud.

Sabes quién prueba:

El nombre, la trayectoria y las certificaciones individuales de quien se ocupa del proyecto —OSCP, OSEP, OSWE o CISSP— se te comunican antes de firmar. Hablas con esa persona durante el proyecto, no con un gestor de cuenta.

Independencia conservada:

Probamos y asesoramos sobre la corrección, pero no vendemos los arreglos que recomendamos. Probar y corregir con el mismo proveedor elimina justo la independencia que busca quien audita, y debilita el valor probatorio del informe.

Proveedor europeo, datos en la UE:

Haxoris es una empresa establecida en la Unión Europea. Las evidencias y los informes se quedan en la UE, el RGPD se aplica de forma directa, los subencargados constan en contrato y los datos del proyecto se borran en el plazo pactado.

Testimonios

Lo que dicen nuestros clientes

Lo que no hacemos

En un proyecto de certificación, la frontera importa tanto como el servicio: decirla en voz alta es lo que hace creíble el resto de la página. Hay cuatro cosas que en España no podemos ofrecerte.

  • Probamos, no certificamos. Haxoris no es organismo de certificación y no está acreditada por ENAC. No expedimos el certificado de la ISO/IEC 27001, ni certificados de conformidad con el ENS, ni el Distintivo de Conformidad del ENS. Producimos la prueba técnica y el expediente de evidencias en los que se apoya la entidad que sí los emite, y la revisión previa al paso ante ella.
  • No realizamos TLPT. Los ejercicios guiados por amenazas del marco TIBER-ES, coordinado por el Banco de España, exigen proveedores que cumplan el art. 27 del Reglamento (UE) 2022/2554. Un ejercicio de Red Team nuestro puede servirte de preparación previa, pero no lo sustituye.
  • No trabajamos con información clasificada. El acceso a esa información exige habilitación de seguridad de la Oficina Nacional de Seguridad; no la tenemos y no nos presentamos a esos pliegos.
  • No somos una empresa de seguridad privada. Prestamos servicios de seguridad informática; esta actividad no figura entre las reservadas del art. 5.1 de la Ley 5/2014 y no requiere autorización del Ministerio del Interior. Nuestro reconocimiento a partir de fuentes abiertas se limita a la superficie de exposición de la organización, dentro del alcance contratado y sin investigar a personas concretas.

Y una quinta, menos jurídica: tampoco implantamos lo que hemos encontrado. Te acompañamos, resolvemos dudas de tu equipo y volvemos a comprobar el resultado, pero no vendemos la corrección de nuestros propios hallazgos. Esa separación es justo lo que hace que el informe valga algo delante de quien te audita.

Tratamiento de datos y soberanía

Un pentest genera material sensible: capturas, volcados de configuración, credenciales de prueba, a veces fragmentos de código. Y hay una vuelta de tuerca propia de la ISO 27001 que conviene ver venir: al contratarnos entramos en tu registro de proveedores, así que los controles A.5.19 a A.5.23 del Anexo A se aplican a nosotros y tu entidad auditora los revisará. Esta sección está escrita para que esa ficha de proveedor puedas rellenarla sin llamarnos.

Haxoris es una empresa establecida en la Unión Europea, con oficinas en Bratislava y Praga. El equipo trabaja desde la Unión Europea y todo lo que se genera durante el proyecto se almacena y se respalda en la Unión Europea.

La consecuencia se nota en cuanto tu departamento jurídico abre el contrato: el RGPD se nos aplica de forma directa, así que no hay transferencia internacional del capítulo V que justificar, ni cláusulas contractuales tipo que negociar, ni evaluación de impacto de transferencias que redactar. Actuamos como encargado del tratamiento en el sentido del art. 28 y el contrato lo recoge; la relación de subencargados y sus países se te comunica antes de firmar y cualquier cambio se te notifica. Al no estar sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos, no nos alcanza la CLOUD Act.

Las evidencias van cifradas en reposo y en tránsito, solo acceden a ellas las personas asignadas a tu proyecto y se borran en el plazo pactado en el contrato, por defecto al vencer el plazo del retest. El informe es tuyo: no lo reutilizamos y no citamos tu nombre sin autorización por escrito.

Si la duda de fondo es si tiene sentido contratar esto fuera de España, la respondemos con números y con derecho aplicable en contratar una empresa de pentesting no española, y los criterios de selección de proveedor están en cómo elegir una empresa de pentesting.

Preguntas frecuentes

01 ¿La ISO 27001 obliga a hacer un test de intrusión?

No con esas palabras. El control A.8.8 del Anexo A obliga a gestionar las vulnerabilidades técnicas y el A.8.29 exige pruebas de seguridad en el desarrollo y la aceptación. En la práctica, quien audita acepta el test de intrusión independiente como la evidencia más sólida para los dos, y muchas entidades de certificación esperan encontrarlo en el expediente. El RGPD apunta en la misma dirección: el art. 32.1.d) menciona «un proceso de verificación, evaluación y valoración regulares de la eficacia de las medidas técnicas y organizativas».

02 ¿Cuándo conviene probar respecto a la auditoría?

Lo ideal es unas cuatro a seis semanas antes de la fase 2, para que dé tiempo a corregir y a hacer el retest antes de que llegue la entidad auditora. Probar después de la auditoría significa arrastrar hallazgos abiertos al informe; probar demasiado pronto significa presentar evidencia caducada sobre un sistema que ya ha cambiado.

03 ¿Mapeáis los hallazgos a los controles del Anexo A?

Sí, de serie y sin coste añadido. Cada hallazgo indica los controles a los que afecta, de forma que quien lleva el SGSI archiva el informe en el sitio correcto sin releerlo. También indicamos, cuando procede, el requisito ASVS o el capítulo WSTG correspondiente, que es lo que permite demostrar cobertura y no solo resultados.

04 ¿Cuánto cuesta un pentesting para ISO 27001?

El precio sigue al alcance. Una aplicación web aislada arranca en torno a 2.000 €, IVA no incluido; un alcance de SGSI que reúna varias aplicaciones, la infraestructura interna y un entorno cloud se sitúa bastante por encima. Facturamos por jornadas, damos un precio cerrado después de la reunión de alcance y el retest nunca se factura aparte. Las horquillas y la tarifa por jornada están publicadas: el desglose está en cuánto cuesta un pentest en España.

05 ¿Cuántas jornadas hay que prever?

Un proyecto ISO 27001 corriente ocupa de 5 a 15 jornadas. Una aplicación web de complejidad media con su API son de 5 a 8; un alcance interno de Active Directory, de 5 a 10; un alcance de certificación completo con varias aplicaciones, infraestructura y un tenant cloud pasa a menudo de 15. Cuenta una o dos jornadas más para el informe y la sesión de resultados; el retest no entra en el cómputo facturado.

06 ¿Caja negra o caja gris para una auditoría de certificación?

Caja gris en la inmensa mayoría de los casos. Quien audita busca cobertura demostrable: con una cuenta por rol garantizamos que ningún rol se ha quedado fuera por falta de tiempo, y lo escribimos en el informe. La caja negra mantiene su interés sobre el perímetro externo, para medir lo que se ve de ti desde fuera. Muchos proyectos combinan las dos y el arbitraje se hace en la reunión de alcance, no después.

07 ¿Está incluido el retest?

Sí, en el precio y sin suplemento, dentro de los 90 días siguientes a la entrega del informe. Volvemos a probar los hallazgos que declares corregidos y emitimos un acta fechada que indica qué está resuelto y qué sigue abierto. En un expediente ISO 27001 es ese documento —y no el informe inicial— el que permite cerrar una no conformidad.

08 ¿Está Haxoris certificada?

Sí. Haxoris está certificada en ISO/IEC 27001 por TÜV SÜD y te facilitamos los datos del certificado si los pides. Es una certificación que tenemos como empresa, no una acreditación para certificar a terceros: no somos organismo de certificación y no está en nuestra mano emitirte un certificado a ti.

09 ¿Hace falta un proveedor acreditado o establecido en España?

Para el test de intrusión, no. La ISO/IEC 27001 no exige ninguna habilitación pública para quien realiza las pruebas: pide competencia demostrable e independencia respecto del equipo auditado. Sí hay tres terrenos cerrados en España, y los decimos antes del presupuesto en lugar de después: la certificación de conformidad con el ENS, reservada a entidades acreditadas; los ejercicios TLPT del marco TIBER-ES; y cualquier trabajo con información clasificada. Fuera de ahí, lo que pesa es el derecho aplicable y dónde están tus datos, y lo tratamos en contratar una empresa de pentesting no española.

10 ¿El mismo test sirve para el ENS y para NIS2?

En buena parte, sí. El trabajo técnico se solapa: un test documentado, su plan de corrección y su acta de retest alimentan los tres expedientes sin repetir las pruebas. Lo que cambia es la forma de la evidencia y a quién se presenta, y eso se decide en la reunión de alcance. El detalle está en pentesting para NIS2 y en ISO 27001 y NIS2: qué cambia en España.

¿Ponemos en orden tu expediente ISO 27001?

Cuéntanos en qué punto del ciclo de certificación estás y preparamos un alcance que produzca exactamente las piezas que va a pedirte quien audita, con precio cerrado en jornadas y retest incluido. Respuesta en 24 horas laborables. Test de intrusión · NIS2 · Auditoría de ciberseguridad · Análisis de vulnerabilidades · OWASP ASVS